Crónica La Rioja.

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La ley de cuidados paliativos en La Rioja busca garantizar el derecho a esta medicina.

La ley de cuidados paliativos en La Rioja busca garantizar el derecho a esta medicina.

LOGROÑO, 19 Mar.

La Ley de Cuidados Paliativos de La Rioja pretende que esta medicina "se convierta en un derecho, porque entendemos que hay derecho a la medicina preventiva; hay derecho a la medicina curativa; pero también queremos que exista ese derecho en La Rioja para la medicina paliativa", ha destacado la consejera de Salud, María Martín.

Ha indicado que "hoy acaba el plazo para esas sugerencias al primer borrador de la Ley, y a partir de esta semana iniciaremos los trámites para trabajar sobre ese anteproyecto que acabará en el Parlamento". Ha apuntado que "habrá más periodos de exposiciones públicas, más participación y más oportunidad de participación, de cara a que los ciudadanos aporten esas sugerencias que puedan mejorar este texto".

La máxima responsable de la sanidad riojana ha participado en los 'Espacios para la Salud', iniciativa organizada por la Asociación de la Prensa de La Rioja con la colaboración de la Consejería de Salud y Políticas Sociales. Junto a Martín han intervenido la responsable de la Unidad de Cuidados Paliativos del Servicio Riojano de Salud, Mónica Ochagavía, y la psicóloga de Paliativos María Antonia Pérez Medrano.

La consejera ha destacado que en La Rioja "contamos con un servicio de paliativos que ha dado mucha paz y mucha serenidad a lo largo de estas enfermedades crónicas o a lo largo de ese final de la vida a muchos enfermos y a muchas familias de estos pacientes"

Para ello, ha recordado que "contamos con un gran equipo y un gran servicio, que es el mejor valorado de todo el Servicio Riojano de Salud y que se dedica no solo a acompañar en esa curación del sufrimiento del paciente, sino también de todo su entorno y de toda su familia".

Por su parte, Ochagavía ha reconocido sobre este servicio que "antes nos centrábamos mucho en los pacientes oncológicos, y nos llegaban muy en final de vida, si bien ahora, ahora nos llegan también otro tipo de paciente, con enfermedades más largas", que hace que en los 20 años que lleva la Unidad "hayamos cambiado la manera de atenderlos".

En este sentido, ha indicado que los atendemos en distintos ámbitos, "tanto en consulta como en los equipos de domicilio; en la planta o un equipo de soporte que realiza interconsultas; y esto nos permite ver un poquito también la evolución de los pacientes a lo largo de su enfermedad".

Para ello, ha apuntado que "contamos con equipos multidisciplinares, en la que junto a médicos y enfermeras hay psicólogos, trabajadores sociales, entre otros, que se encarga un poquito de cuidar tanto al paciente como a la familia, como al entorno, como a los cuidadores".

Ochagavía ha reseñado que "en las unidades de domicilio en Rioja Alta y Rioja Baja pusimos un tope más o menos de 30 que no cumplimos porque si hay más pacientes los atendemos", mientras que "en las unidades de Logroño en torno a los 35 pacientes, a lo que se une las 10 camas de la planta de hospitalización".

Por otra parte, ha destacado que padecen "enfermedades diferentes", hasta el punto que "contamos con pacientes jóvenes que llevan con nosotros muchos años en la unidad, que tienen una evolución más larga".

En este punto, ha resaltado que "a veces lo que los pacientes no tienen ese miedo a morir, sino que lo que te dicen es que lo quieren sufrir, pero eso nos pasa a todos, o sea, que nadie quiere sufrir y es algo que tenemos que manejar, que tenemos que explicarles lo que les podemos aportar, que es ese control de síntomas puede hacer que ese final de vida sea mucho más tranquilo".

Por su parte, Pérez Medrano ha indicado que con el paciente "aparte del tema del dolor tiene el componente emocional", porque "aunque son enfermos que sufren evidentemente, lo que hacemos es trabajar con ellos todo ese componente emocional, existencial, las manifestaciones a nivel psicológico y darles apoyo en este proceso tan complicado y tan difícil". Este trabajo, también ha destacado que "lo trabajamos también con la familia".

En este sentido, ha puesto el acento en trabajar "el tema de la comunicación, favorecer ese proceso de adaptación a través de una comunicación, resolviendo dudas, valorando los síntomas que van apareciendo", así como "si aparece depresión, tristeza, buscando un proceso de adaptación total".

La psicóloga de Paliativos ha apostillado la "importancia del silencio, ya que en estos pacientes puede pasar al principio que haya cierta negación pues con respecto a un diagnóstico, con respecto a una falta de tratamiento curativo para decirles que siempre hay algo que hacer, es decir una medicina paliativa en lugar de curativa y es difícil a veces manejar los silencios que ellos tienen".

Sobre la comunicación, Pérez Medrano ha indicado que si es importante con paciente y familia también "es vital" con el propio equipo, para "ver cuál es la forma más adecuada de trabajar, el tener información de cómo ha ido la consulta, o si tengo que reforzar determinado tipo de cosas que han trabajado con el médico". "La información que te da la visita del médico y la información que te da la familia es vital a la hora de trabajar todo el proceso de adaptación a la enfermedad".

Finalmente, la consejera de Salud ha indicado que los testamentos vitales, en el último año, han llegado a más de 500, algo que ha indicado "es bueno" el poder "decidir cómo quieres que sea el final de tu vida".