Crónica La Rioja.

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Detenido en Arnedo un estafador que engañaba a través del falso pedido de ayuda de su hija, robando casi 15.000 euros.

Detenido en Arnedo un estafador que engañaba a través del falso pedido de ayuda de su hija, robando casi 15.000 euros.

En la ciudad de Logroño, los agentes de la Jefatura Superior de La Rioja han llevado a cabo la detención de un individuo de 27 años de edad, residente en Arnedo, que se sospecha estaba involucrado en el traslado de dinero obtenido por otros a través de la estafa conocida como del 'hijo en apuros' mediante transferencias bancarias, alcanzando una cantidad cercana a los quince mil euros.

La investigación se puso en marcha tras la presentación de una denuncia por parte de una de las víctimas, residente en Zaragoza, quien afirmaba haber sido víctima de esta modalidad de estafa. Esta persona recibió un mensaje de texto de alguien que se hacía pasar por su hija, solicitando varias transferencias para hacer frente a supuestos pagos pendientes, tras simular un problema con su teléfono móvil habitual.

En total, la víctima realizó cinco transferencias que superaban los 13.800 euros, dándose cuenta posteriormente de que la comunicación no provenía realmente de su hija. Por lo tanto, decidió acudir a la Comisaría de Delicias en Zaragoza para presentar una denuncia por los hechos sucedidos.

Tras las averiguaciones pertinentes, los investigadores descubrieron que un individuo radicado en Arnedo era el receptor de los fondos provenientes de la estafa, participando en estas operaciones como intermediario para transferir el dinero defraudado a diferentes cuentas bancarias. Con toda la información necesaria para identificar al responsable, los agentes llevaron a cabo la detención del sospechoso, un hombre de 27 años sin historial delictivo.

A través de la utilización de aplicaciones de mensajería instantánea, los estafadores enviaban mensajes simulando problemas con sus teléfonos móviles, solicitando urgentemente dinero a sus padres mediante transferencias bancarias inmediatas hacia cuentas controladas por los autores del engaño.

Una vez recibido el dinero, los supuestos estafadores procedían a mover rápidamente los fondos mediante transferencias a otras cuentas o retiradas en efectivo desde cajeros automáticos, haciendo desaparecer así el dinero sustraído de forma ilícita.