Una investigadora de la UNIR advierte del desgaste de desmentir el bulo sobre el cambio climático
La investigadora Yaisa Córdoba (UNIR) advierte del desgaste de desmentir bulos sobre el cambio climático y pide coordinación institucional y sensibilización permanente.
La investigadora en Derecho Ambiental Yaisa Córdoba, profesora del máster en Derecho Ambiental de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), advierte de que la sociedad se desgasta al desmentir el bulo de que el cambio climático no existe, pese a que, según sus palabras, los efectos son evidentes. Lo recoge Europa Press en una entrevista.
Según Córdoba, el principal bulo en la actualidad es poner en duda el cambio climático. Considera que este bulo no debe ignorarse, pero que hay que actuar siempre con la evidencia y confiar en los científicos. Afirma que el hecho de que las lluvias sean cada vez más intensas «no es una percepción de unos cuantos», y que también se observan veranos mucho más cálidos.
Para la investigadora, las informaciones falsas deben combatirse con datos y relatos certeros. Explica que «no es que el dato mate al relato, sino que los datos complementan los relatos». Añade que las ciudades no están preparadas para este cambio, porque fueron construidas pensando en ciclos de lluvia que, a su juicio, ya no existen.
Córdoba señala que la preparación de la población sí puede modificarse, empezando por ser conscientes de los riesgos a los que se exponen las personas, con el objetivo de reducir el temor, que según explica nace sobre todo de lo desconocido. Propone también sensibilizar sobre la necesidad de medidas preventivas, como la limpieza de cauces o las acciones que mejoran la biodiversidad, y pensar, tras las lluvias, las sequías o las olas de calor, qué puede hacer cada persona y qué herramientas institucionales existen.
En el ámbito normativo, la investigadora considera que las normas actuales, sobre todo en el marco de la Unión Europea, son suficientes. Lo más importante, a su juicio, es la coordinación de los distintos actores para aplicarlas. En España, opina que falta coordinación y, sobre todo, cooperación entre quienes deben aplicar esas normas. Cita la dana que asoló Valencia como ejemplo de la necesidad de esa coordinación, y apunta que faltó que las herramientas existentes se aplicaran de manera adecuada y que la población las conociera.
Por último, Córdoba defiende que la sensibilización debe empezar desde los más pequeños y ser permanente. En sus palabras, no basta con una jornada puntual de formación, sino que debe mantenerse todos los años y durante todo el año, y no únicamente cuando se produce una dana, una sequía o un incendio.