UGT denuncia falta de espacios adecuados para Rehabilitación en el centro de salud de Cascajos
UGT denuncia problemas en la Unidad de Apoyo del centro de salud de Cascajos por la reorganización de los espacios de Rehabilitación y reclama una solución.
UGT Servicios Públicos La Rioja ha criticado los problemas que sufre el personal de la Unidad de Apoyo del Centro de Salud de Cascajos tras la reorganización de los espacios utilizados por el personal de Rehabilitación. El sindicato reclama a la dirección del centro una solución que permita desarrollar la actividad asistencial con garantías y sin perjudicar las condiciones de trabajo de fisioterapeutas y TCAEs.
Según la información facilitada, a mediados de septiembre el personal de la unidad supo que los profesionales de Rehabilitación dejarían de utilizar la consulta que ocupaban hasta entonces. El 17 de septiembre, los profesionales trasladaron por correo electrónico a la responsable de Enfermería y a la Dirección de Enfermería de Atención Primaria los problemas que supondría destinar ese espacio a otros usos sin una alternativa adecuada.
El sindicato señala deficiencias concretas. El microondas empleado en determinados tratamientos se encuentra actualmente en el baño del personal, un espacio que, según los profesionales, no reúne las condiciones necesarias para la atención sanitaria. Además, UGT critica la falta de un lavabo en el gimnasio, lo que obliga a trasladar material a la consulta y dificulta la higiene de manos entre pacientes. Los profesionales también advierten de que la reorganización puede afectar a la intimidad de los pacientes y a la protección de sus datos, al necesitar un espacio reservado para realizar llamadas relacionadas con citas y atención sanitaria. A ello se suma que el personal dispone de dos ordenadores y dos teléfonos, repartidos entre el gimnasio y la consulta, por lo que la pérdida de uno de los espacios limitaría el trabajo simultáneo de la fisioterapeuta y la TCAE.
UGT considera que la distribución de los espacios sanitarios debe responder a las necesidades reales de profesionales y pacientes. El sindicato pide a la dirección que estudie la propuesta trasladada por el personal de la Unidad de Apoyo y habilite unas instalaciones que permitan trabajar en condiciones adecuadas, garantizar la higiene y preservar la confidencialidad de la información clínica. Según UGT, la reorganización no puede hacerse a costa de la calidad asistencial, la seguridad de los pacientes ni las condiciones laborales de la plantilla.
El sindicato insiste en que la Administración debe escuchar a los profesionales que conocen de primera mano las necesidades del servicio y ofrecer una solución antes de que estas deficiencias repercutan en la atención sanitaria.