La Diócesis de La Rioja y Cáritas establecerán un centro de acogida para jóvenes inmigrantes en Fuenmayor.
LOGROÑO, 23 de enero.
La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño junto con Cáritas La Rioja han inaugurado 'Hogar Betania', un nuevo centro de acogida destinado a jóvenes migrantes no tutelados en la localidad de Fuenmayor.
Además, han establecido una red de casas parroquiales en Anguciana, Sotés, Los Molinos de Ocón y Villalobar, destinadas al alquiler social para familias en condiciones de vulnerabilidad.
En estas iniciativas, la Diócesis aporta las propiedades mientras Cáritas se encarga de la gestión y el apoyo integral, contando con la colaboración de un equipo profesional y de voluntarios, todo orientado a favorecer la inclusión y la autonomía. Esta información fue destacada en la presentación del proyecto, que busca poner la vivienda al servicio del bien común.
El obispo de la Diócesis, Santos Montoya, ha enmarcado estos esfuerzos dentro de las Semanas Sociales Diocesanas, programadas para marzo de 2024 y 2025. La primera de estas semanas se centrará en "Ruralidad de las Oportunidades: Pueblos con futuro", enfocándose en las oportunidades que el medio rural puede ofrecer a los migrantes frente a las urbes.
En la segunda edición, titulada "Chavales de nadie: la situación de los jóvenes migrantes", se abordará la problemática de los jóvenes migrantes que, al alcanzar la mayoría de edad (18-23 años), carecen de recursos para adaptarse a la vida en nuestro país.
El obispo ha subrayado que "las reflexiones de las Semanas Sociales Diocesanas han tomado forma en estos proyectos, con la intención de ofrecer soluciones a los desafíos que enfrenta nuestra sociedad, fundamentándose en la Doctrina Social de la Iglesia". De ahí surge la creación de ambos proyectos.
'Hogar Betania' se desarrolla en el marco de los Corredores de Hospitalidad de la Conferencia Episcopal Española, y está diseñado para acoger a jóvenes que no cuentan con una familia de referencia y que, de manera voluntaria, buscan iniciar un nuevo capítulo de sus vidas en La Rioja.
El objetivo principal es que, durante su estancia, estos jóvenes adquieran las habilidades y la preparación necesarias para alcanzar una vida independiente.
Este recurso, que se ubica en una de las casas de las Hijas de la Cruz, espera recibir a cinco jóvenes, de entre 18 y 20 años, a mediados de febrero. Actualmente, estos jóvenes están siendo acompañados por Cáritas Canarias.
Como comentó el director de Cáritas La Rioja, José Andrés Pérez, "con este recurso queremos establecer un hogar que brinde un punto de partida seguro y acogedor, desde donde puedan construir una vida digna y autónoma".
José Andrés Pérez ha enfatizado que "no se trata solo de ofrecerles un lugar donde vivir, sino de proporcionar un proceso de intervención individualizado que se ajuste a las necesidades específicas de cada joven, fomentando su desarrollo e integración en la comunidad".
El director añadió que ya se han realizado los primeros contactos telefónicos con los jóvenes, y su receptividad ha sido "muy positiva".
"Han tenido la oportunidad de ver imágenes de Fuenmayor y Logroño, y les han fascinado. Son chicos entusiastas que desean aprender, formarse y trabajar... en definitiva, encontrar su lugar en el mundo. Cuando hablamos de que queríamos que echasen raíces aquí en La Rioja tras culminar con el proceso de acompañamiento, se mostraron sorprendidos y emocionados", narró.
Para garantizar un acompañamiento e integración efectivos, que se estima durará entre dos y tres años, 'Hogar Betania' contará con la asistencia de dos profesionales, además del párroco y un equipo de voluntarios, quienes brindarán apoyo en diversas áreas educativas, emocionales y comunitarias.
"Facilitarán las herramientas necesarias para que puedan establecer relaciones con la comunidad local, aprendan el idioma, desarrollen rutinas de vida independiente, busquen empleo y se integren en la vida social de Fuenmayor", aseguró José Andrés Pérez.
Con la finalidad de facilitar la acogida y la integración, la Diócesis y Cáritas han mantenido un diálogo abierto con el Ayuntamiento de Fuenmayor, las autoridades regionales y los vecinos desde el comienzo del proyecto.
"En los últimos meses hemos interactuado con varios agentes sociales, y este domingo tuvimos la oportunidad de presentar el programa en el propio Consistorio, en una reunión abierta a todos. En ese encuentro, explicamos el proyecto y respondimos a las inquietudes planteadas. En general, la disposición fue muy positiva, y a aquellos que expresaron dudas, les dimos explicaciones claras y cercanas", detalló el obispo.
"Reconocemos que cada individuo puede abordar este proyecto desde distintas motivaciones, ya sean ideológicas o de interés personal. A nosotros nos guía el Evangelio. Estos jóvenes necesitan apoyo y estamos aquí para atender a quienes lo requieran", enfatizó Santos Montoya.
El obispo también subrayó que la experiencia de Cáritas en el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad y en la gestión de recursos residenciales con un enfoque comunitario son fundamentales para que iniciativas como 'Hogar Betania' y el programa de alquiler social beneficien tanto a quienes lo ocupan como a la comunidad en general.
"Estamos convencidos de que será una experiencia enriquecedora tanto para los jóvenes que llegan como para la comunidad que les recibe", concluyó José Andrés Pérez.
Adicionalmente, la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y Cáritas La Rioja han lanzado una red de casas parroquiales para ofrecer alojamiento en régimen de alquiler social a familias que, debido a su situación de vulnerabilidad, no logran acceder al mercado de vivienda convencional.
Estas propiedades, ubicadas en Anguciana, Sotés, Los Molinos de Ocón y Villalobar, han sido cedidas por la Diócesis por un periodo de diez años, prorrogable anualmente, y forman parte del proyecto de Cáritas que combina la provisión de vivienda digna con un acompañamiento integral hasta alcanzar la plena autonomía.
Los perfiles de las familias que acceden a estas viviendas son variados, pero todos comparten la dificultad de encontrar un alquiler que sea seguro, estable y asequible.
En la actualidad, ya residen en estas casas o lo harán próximamente familias monoparentales dirigidas por mujeres con hijos a su cargo, así como parejas con niños en edad escolar que enfrentan ingresos inadecuados o inestables.
Por ello, el objetivo de esta iniciativa es doble: brindar un refugio seguro y fomentar el arraigo mediante la creación de rutinas de vida independiente, el aprendizaje del idioma en caso de necesidad, el acceso a formación y empleo, y la participación activa en la comunidad.
El alquiler se ajustará a la capacidad económica de cada hogar, de forma que no supere el 30% de sus ingresos, garantizando así que puedan atender otras necesidades básicas como agua, luz, calefacción y alimentos.
Para José Andrés Pérez, estas casas "no son simplemente un espacio físico, sino una oportunidad real para establecerse, encontrar estabilidad y construir una vida en comunidad. El alquiler social, combinado con el acompañamiento de profesionales y voluntarios, permite que las familias dispongan del tiempo y las herramientas necesarias para fortalecer sus lazos y avanzar hacia la autonomía de manera sostenible".
Asimismo, destacó que esta iniciativa tiene un impacto positivo en las localidades, ya que "la llegada de estas familias enriquece la comunidad, mantiene servicios y aulas en el medio rural, activa el comercio local y fortalece la conexión entre la parroquia y la comunidad".
En definitiva, se trata de un esfuerzo por fijar población, generar oportunidades y promover una cultura de acogida que beneficia a toda la localidad", concluyó.
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