LOGROÑO, 22 de enero.
La Guardia Civil ha realizado una importante intervención en La Rioja dentro del "Plan para la Prevención y Mejora de la Seguridad de Nuestros Mayores", al desarticular un robo que tuvo lugar en la localidad de Arnedo. Este delito se perpetró utilizando el engañoso método del 'abrazo cariñoso', donde los delincuentes, a través del contacto físico y actitudes afectuosas, logran distraer a sus víctimas mayores y sustraerles objetos valiosos.
La sospechosa, una mujer de 32 años procedente de Rumanía y sin residencia fija, pertenece a una banda criminal itinerante que se especializa en este tipo de fechorías. Su enfoque está claramente dirigido hacia personas de edad avanzada, que son particularmente vulnerables a estos engaños.
Según los registros del Instituto Armado, hay 99 delitos documentados asociados a esta mujer, sin contar aquellos que otros cuerpos policiales han podido registrar en sus bases de datos. Además, cuenta con 18 órdenes de búsqueda y captura emitidas por diferentes juzgados de España, que van desde Las Palmas hasta Málaga, lo que evidencia su historial delictivo en varias provincias.
Todo esto se complica con una nueva orden judicial que se deriva de los acontecimientos en La Rioja. La pesquisa se inició tras la denuncia de una mujer mayor, quien relató a los oficiales cómo transcurrió el robo. Durante un paseo acompañada de su esposo y su cuidadora, fue interceptada por la sospechosa, quien se presentó como una conocida.
Durante la interacción, la sospechosa, afirmando estar embarazada, tomó el brazo de la víctima para colocarlo sobre su abdomen. En ese momento, la mujer mayor llevaba un reloj de oro en ese brazo y no notó su desaparición hasta que la desconocida se despidió y se marchó rápidamente.
El Equipo de Investigación de la 3ª Compañía de la Guardia Civil en Arnedo llevó a cabo una efectiva investigación que logró identificar a la autora de este hecho, vinculándola con otros robos de naturaleza similar en varias localidades españolas. Se ha determinado que esta mujer operaba en conjunto con un hombre, eligiendo estratégicamente las áreas donde realizarían sus delitos.
Antes de cada robo, el dúo estudiaba el entorno, seleccionando calles poco concurridas y desprovistas de vigilancia, lo que les permitía actuar con rapidez y salir sin ser detectados. Su estrategia se basa en establecer confianza con sus víctimas a través de comportamientos que aparentan cercanía, utilizando el contacto físico como una distracción para robar joyas u otros objetos de valor.
En los casos donde las víctimas se daban cuenta de la situación, los delincuentes no dudaban en usar la violencia para hacerse con las pertenencias. Las pruebas recopiladas han sido entregadas a la autoridad judicial para su evaluación.
La Guardia Civil destaca la necesidad de fomentar la vigilancia y la precaución entre nuestros mayores, instándoles a estar alerta ante desconocidos que se acercan con excesiva confianza. Señalan que, si alguien intenta invadir su espacio personal o establecer contacto físico sin razón aparente, es fundamental que se alejen y alerten a las autoridades de inmediato.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.