Qué hay detrás de la campaña del PP riojano para el 29N
El PP riojano presenta a Cuca Gamarra y su lista para el 29N en Logroño, con un mensaje centrado en la corrupción y el cambio político.
El PP de La Rioja ha presentado sus candidaturas al Congreso y al Senado para las elecciones generales del 29 de noviembre, con Cuca Gamarra como cabeza de lista al Congreso y Javier Merino al Senado. El acto se celebró en el parque Felipe VI de Logroño, y en él la dirigente popular planteó la cita electoral como la de mayor trascendencia desde el inicio de la democracia.
Gamarra situó la disyuntiva en términos morales, al hablar de elegir entre «decencia o delincuencia», y reclamó «limpieza en los gobiernos» ante los casos de corrupción que, según su planteamiento, afectan al Ejecutivo central. La candidata es también vicesecretaria de Regeneración Institucional del partido, un cargo que explica el énfasis en este eje del discurso.
La lista riojana al Congreso queda encabezada por Gamarra, seguida de Alberto Galiana, actual consejero de Educación del Gobierno regional, en segunda posición. Les siguen Mónica Arcéiz y Jesús Ángel Garrido. En el Senado, tras Merino figuran Mar San Martín y Carlos Yécora. La presencia de Galiana, miembro del Ejecutivo autonómico, refleja la voluntad del partido de vincular la gestión de la comunidad con la proyección nacional de sus candidatos.
El discurso de la candidatura se articula sobre tres ejes: la regeneración democrática, la oposición a los pactos con formaciones independentistas y la defensa de una política fiscal y de vivienda orientada a las rentas trabajadoras. En el plano regional, Gamarra destacó la gratuidad de la educación infantil de 0 a 3 años como uno de los logros de la legislatura autonómica, aunque el dato no ha sido contrastado en este texto.
El mensaje sitúa la contienda como un pulso entre dos modelos: el reformismo que propone el PP frente a lo que describe como intransigencia y enfrentamiento del Gobierno de Pedro Sánchez. Esa polarización es el marco en el que se moverá la campaña en La Rioja, una comunidad de tamaño reducido que aporta un número limitado de escaños, pero donde cada candidatura busca consolidar su base.
Las próximas semanas permitirán comprobar si el eje anticorrupción y la apelación a la unidad nacional logran desplazar el debate hacia la gestión regional y los problemas cotidianos de los riojanos, como la vivienda o la fiscalidad, que la propia candidatura ha incluido en su discurso.