LOGROÑO, 15 de enero.
Hoy, en la emblemática plaza del Mercado de Logroño, un grupo de activistas de Acampada por Palestina La Rioja ha llevado a cabo una llamativa 'cacerolada' para expresar su profundo descontento ante la delicada situación en Palestina. La movilización se centró en la reciente decisión de Israel de expulsar a 37 organizaciones no gubernamentales, restringiendo su capacidad para operar en Gaza y Cisjordania desde el 1 de enero de 2026.
Iñaki Muñoz, portavoz del grupo, destacó que aunque la restricción a las ONGs no es un fenómeno nuevo—dando ejemplos que se remontan a mayo de 2024, cuando se catalogó a la UNRWA como terrorista—la reciente prohibición ha intensificado la ya tensa situación, cerrando las puertas a importantes actores humanitarios internacionales.
Muñoz también expresó su intriga respecto a las razones alegadas por Israel para dicha prohibición, afirmando que la normativa supuestamente incumplida podría estar diseñada para limitar aún más la ayuda humanitaria. Según él, las exigencias de identificación de voluntarios son una injerencia innecesaria que desvirtúa la labor noble de estas organizaciones, que buscan proteger la privacidad de aquellos a quienes asisten.
A pesar del alto al fuego, el portavoz subrayó que la situación en estos territorios sigue siendo crítica, con condiciones de vida que se acercan a lo inhumano. A juicio de Muñoz, el gobierno de Netanyahu parece tener un único objetivo: la total aniquilación del pueblo palestino, utilizando incluso las inclemencias del invierno como un arma más contra sus ciudadanos.
Durante la manifestación, los participantes realizaron una performance simbólica, identificando a las 37 ONGs afectadas, con el fin de presionar a las instancias gubernamentales para que reconozcan la urgencia de la situación humanitaria y la necesidad de actuar. “No se puede ignorar el sufrimiento de un pueblo que ya está sufriendo demasiado”, afirmó Muñoz.
Desde que se decretó el alto al fuego, las cifras de víctimas son alarmantes: más de 440 muertos y más de 1.100 heridos, incluidos alrededor de 115 menores. Muñoz declaró que, de continuar esta situación, el objetivo podría ser la eliminación total de la población palestina.
En un comunicado posterior, Acampada por Palestina enumeró las ONGs afectadas, señalando que el gobierno israelí ha retirado sus licencias bajo el pretexto de no cumplir con los nuevos requisitos de registro, a menudo acusando al personal de estas organizaciones de haber estado vinculado a actos terroristas.
El colectivo de La Rioja condena estas acciones, calificándolas de meras excusas para perpetrar lo que consideran un genocidio en curso, no solo en Gaza, sino también extendiendo la crisis a Cisjordania y Jerusalén Este.
Conforme a las normas internacionales, Israel, como potencia ocupante, tiene la responsabilidad de cuidar las necesidades de la población civil. Sin embargo, al rehusar atender estas necesidades y obstaculizar la labor de las ONGs, están violando nuevamente las leyes internacionales, argumentaron los organizadores de la protesta.
"No podemos quedarnos en silencio ante esta opresión", concluyeron, subrayando que la cacerolada no solo es una protesta por la situación en Palestina, sino un llamado a la justicia en cualquier lugar donde prevalezca la ley del más fuerte sobre la del bien común.
Finalmente, se hizo eco de una carta de la UNRWA, que agradeció la solidaridad de La Rioja con el pueblo palestino, señalando las devastadoras consecuencias que la prohibición impuesta por Israel tendrá para Gaza y su población vulnerada.
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