Logroño aprueba un presupuesto de 200,9 millones para 2024, mientras la oposición lo califica de "negligente" y "deficiente".
LOGROÑO, 23 de diciembre. El Ayuntamiento de Logroño se prepara para el año 2025 con un presupuesto que asciende a 200,9 millones de euros, lo que representa una leve subida del 0,72 por ciento en comparación al ejercicio anterior. Esta propuesta fue aprobada en un pleno celebrado el lunes, donde el Partido Popular logró la mayoría absoluta con su voto a favor, mientras que los demás grupos de la oposición, como el PSOE, VOX, Podemos-IU y el PR+, se pronunciaron en contra.
Durante la presentación del presupuesto, el concejal de Hacienda, Francisco Iglesias, defendió las cuentas propuestas, caracterizándolas como un ejercicio que muestra “equilibrio, responsabilidad y visión a futuro”, resaltando su naturaleza previsible y premonitoria. Aseguró que este documento no solo sienta las bases para enfrentar los desafíos del próximo año, sino que también apunta a fortalecer los principios de sostenibilidad financiera y a acercarse a las necesidades reales de los ciudadanos de Logroño.
Además, Iglesias explicó que el presupuesto para 2025 irá acompañado de un Plan de Gestión que el Ayuntamiento se propone aprobar en las próximas semanas. Este plan, según el concejal, ha sido concebido de manera cuidadosa con el objetivo de controlar el gasto público y optimizar la utilización de cada euro destinado a la inversión.
Por otro lado, el portavoz del PR+, Rubén Antoñanzas, criticó las cuentas, calificándolas de "pan y circo", y resaltando lo que consideró una “mala praxis presupuestaria”. Señaló que, por primera vez, el Ayuntamiento cuenta con un Plan de Gestión, y argumentó que el presupuesto presenta demasiadas iniciativas festivas y de imagen personal, a expensas de un verdadero apoyo a quienes enfrentan dificultades económicas en la ciudad.
Antoñanzas también destacó que ciertas partidas experimentan incrementos notables, con escaso control por parte de la oposición, como los casi 5 millones de euros destinados a Festejos y un 43 por ciento más para comunicación y protocolo, lo cual ocurre en un contexto de un déficit de 7 millones de euros. Aseguró que para aumentar estas partidas, ha habido significativas reducciones, como el 25 por ciento en el mantenimiento de colegios y recortes en servicios sociales, que ya habían disminuido el año anterior.
La portavoz de Podemos-IU, Amaia Castro, también expresó su descontento, sugiriendo que las cifras del presupuesto de 2025 reflejan una “irresponsabilidad” del equipo de gobierno dirigido por el alcalde. Criticó la presentación de hasta cuatro versiones del anteproyecto, haciendo eco del informe del interventor que señala que “no se aprobará en la fecha prevista” ni entrará en vigor el 1 de enero. Además, subrayó que el presupuesto presenta un ahorro neto negativo, lo que implica que su informe es desfavorable.
Castro enfatizó que, al descontar el capítulo 1, la mayoría de las partidas están reducidas, incluidos los servicios sociales, al tiempo que los gastos en protocolo y campañas de comunicación aumentan, sugiriendo que esto se utiliza para promover la imagen del alcalde a través del dinero público. Concluyó que el Plan de Gestión que se menciona será en realidad un “plan de ajuste”, mostrando su desconfianza hacia la sinceridad del presupuesto propuesto.
En la misma línea de crítica, María Jiménez, portavoz de Vox, aseguró tras analizar el presupuesto que presenta carencias significativas tanto en sus prioridades como en su plan de ejecución. Denunció que se ignoran problemas críticos como el ruido, la accesibilidad y las infraestructuras necesarias en los barrios más desatendidos de la ciudad. “Este presupuesto ha dejado de ser una herramienta dinámica para convertirse en un elemento de contención”, afirmó Jiménez, al tiempo que lamentó la falta de partidas destinadas a la accesibilidad o a la creación de zonas de protección acústica.
El presupuesto de 2025, según el análisis de Vox, revela una ausencia total de ambición y planificación en la promoción de la ciudad, constituyendo una oportunidad perdida para impulsar el desarrollo económico, cultural y turístico del municipio. Por su parte, el concejal socialista Iván Reinares expresó sus dudas sobre la gestión del alcalde, apuntando que se han seguido cometiendo errores de improvisación y marketing político, lo que podría llevar al Ayuntamiento a una crisis económica en el futuro cercano.
Reinares subrayó que los gastos corrientes superan a los ingresos, y advirtió que esto podría resultar en un aumento de impuestos para solucionar la situación. También criticó el ocultamiento de un plan de gestión que, supuestamente, está listo pero guardado, para ser presentado una vez aprobado el presupuesto, sugiriendo que este “nace muerto” debido a las modificaciones que se planean realizar posteriormente.
El portavoz del PSOE, Luis Alonso, instó a la administración municipal a ser más concreta y responsable, pidiendo menos promesas vacías y un mayor compromiso con la planificación cuidada y el control del gasto. “Esta es la oportunidad de cumplir con lo prometido en las elecciones”, enfatizó.
En contraparte, la concejal del PP, Celia Sanz, defendió la elaboración del presupuesto al considerar que se ha realizado con un enfoque en la eficiencia y en satisfacer las necesidades reales de los ciudadanos logroñeses. Sanz insistió en que se ha mantenido un compromiso de transparencia desde el inicio del proceso, poniendo de manifiesto la situación económica del Ayuntamiento.
Finalmente, el portavoz del PP, Miguel Sainz, destacó el potencial del presupuesto para mejorar la calidad de vida en Logroño, asegurando que las nuevas cuentas contribuirán a hacer de la ciudad un lugar más accesible y amigable, especialmente para las personas en situación de vulnerabilidad.
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