LOGROÑO, 12 Nov. - En un reciente operativo policial, agentes de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja han realizado la detención de cinco individuos implicados en actividades ilegales relacionadas con el tráfico de drogas, en lo que se ha denominado 'Operación Forte'. De los detenidos, dos son mujeres y tres son varones, de los cuales tres pertenecen al mismo clan familiar. Los otros dos varones son personas de confianza dentro de esta estructura criminal.
Durante el registro realizado en una propiedad asociada al clan, se confiscaron un total de 77 dosis de cocaína, listas para su distribución en el mercado ilegal, cuyo valor se estima en aproximadamente 1.617 euros. Además, se recuperaron 599 dosis de heroína con un valor cercano a los 8.400 euros. Los agentes también hallaron bolsas de plástico utilizadas para la manipulación de las drogas, cinco navajas de diferentes tamaños, así como otros útiles y sustancias empleadas en la elaboración y comercialización de estas sustancias. En total, se incautaron 185 euros en efectivo, fraccionados en billetes pequeños, y documentación a nombre de los detenidos.
El local intervenido se encontraba en la planta baja de una vivienda, y estaba dividido en varias áreas diseñadas específicamente para el consumo de sustancias ilegales. Este espacio se estructuró de tal manera que facilitaba el uso de drogas como la cocaína y la heroína en un entorno cerrado y controlado.
Entre los arrestados, uno de los varones tenía un papel preponderante, ya que era responsable de la coordinación de las ventas de estas drogas. Además, se encargaba de mantener el orden en las instalaciones y supervisaba a los compradores. Este individuo residía en una habitación dentro del local desde hacía aproximadamente cinco meses y se encontraba evadiendo la justicia debido a tres órdenes de detención impuestas anteriormente. Su papel dentro del clan era crucial, actuando como el encargado de gestionar el lugar.
El interior del local estaba claramente estructurado: las diferentes zonas estaban separadas por muros y cortinas, lo que permitía a los consumidores utilizar las drogas de forma más discreta. Cabe destacar que las dos viviendas situadas encima del local estaban conectadas directamente, lo que facilitaba el acceso y la circulación de personas y bienes con una mayor privacidad.
Uno de los detenidos, que actuaba como la mano derecha del clan, se encargaba de abrir y cerrar las puertas cuando llegaban los clientes, además de verificar el estado del timbre y vigilar la presencia policial en la zona. Este papel era fundamental para garantizar la operación fluida del negocio ilícito.
Los consumidores, al acudir a lo que se ha descrito como una 'bajera', tenían la estrategia de consumir las drogas rápidamente en caso de notar la presencia de las autoridades, con el fin de evitar ser sorprendidos.
Este individuo, además de su implicación en el tráfico de drogas, contaba con tres requisitorias activas de detención, lo que llevó a que, tras su presentación ante las autoridades judiciales, se ordenara su ingreso en prisión.
El operativo tuvo lugar a las 12 horas del pasado jueves 7 de noviembre, y en él se realizó tanto la entrada como el registro de la 'bajera' ubicada en el barrio de Varea, así como de las dos viviendas adyacentes. Estas últimas, como se mencionó anteriormente, estaban interconectadas, lo que permitía una comunicación constante con el local principal de las operaciones ilegales.
El macrooperativo involucró a diversas unidades policiales de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja y de la Jefatura del País Vasco. Agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial, grupos encargados de la prevención y reacción, y la Unidad Aérea de la Policía, participaron activamente, así como la Unidad de Guías Caninos del País Vasco, que colaboró en la búsqueda de estupefacientes.
En total, cinco personas fueron detenidas en esta operación: tres varones y dos mujeres, de los cuales las mujeres y uno de los varones pertenecen al mismo clan familiar. Los otros dos varones son considerados personas de confianza del clan. Todos los arrestados son de nacionalidad española, con la excepción de uno que es portugués, y residen actualmente en Logroño.
Los antecedentes policiales de los detenidos son alarmantes; los integrantes del clan familiar presentaban un total de 33 antecedentes por delitos relacionados con la salud pública y asociación ilícita. Por su parte, el varón que fue ingresado en prisión tenía 22 antecedentes previos, mientras que el otro, de nacionalidad portuguesa, acumulaba 11 detenciones por otras personalidades.
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