Crónica La Rioja.

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Desmantelada red de trata en Logroño: Policía rescata a siete mujeres.

Desmantelada red de trata en Logroño: Policía rescata a siete mujeres.

LOGROÑO, 11 de diciembre.

La Policía Nacional ha llevado a cabo una exitosa operación en Logroño que resultó en la liberación de siete mujeres que estaban siendo víctimas de explotación sexual. Esta acción se enmarca dentro de una investigación más amplia contra una red presuntamente dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual, así como otros delitos vinculados a la prostitución y a la violación de los derechos de los ciudadanos extranjeros.

Las víctimas, todas ellas jóvenes brasileñas en condiciones de alta vulnerabilidad, fueron captadas bajo engaños y forzadas a ejercer la prostitución en pisos clandestinos. Se ha reportado que, además de ser obligadas a mantener relaciones sexuales con menores, se les exigía el consumo de drogas y no podían rechazar servicios, incluso en situaciones de menstruación. Como resultado de esta operación, se ha logrado la detención de los líderes de la organización criminal.

La investigación comenzó en junio de 2024 tras recibir una denuncia que indicaba la posible existencia de una red dedicada a la trata de personas en Logroño. Días después, dos denuncias similares en Bilbao reforzaron las sospechas, revelando un patrón delictivo que unía ambos casos.

Las pesquisas permitieron a los agentes identificar una estructura criminal bien organizada, con roles claramente definidos, que abarcaba desde la captación de las víctimas hasta su posterior control y explotación sexual.

El reclutamiento se realizaba en Brasil, donde miembros de la organización buscaban a mujeres jóvenes en situaciones de desempleo y precariedad. Esta vulnerabilidad aumentaba la probabilidad de que aceptaran las falsas ofertas de empleo en España. Una vez captadas, las víctimas eran puestas en contacto con la líder de la red, residente en Logroño, quien les prometía trabajos y cubría sus gastos de viaje, los cuales posteriormente se transformaban en una deuda.

Al llegar a España, las mujeres eran llevadas a un domicilio en Logroño, que funcionaba como centro de alojamiento. Para asegurarse de su control, se les retiraba el pasaporte, que quedaba bajo la custodia de la cabecilla, y solo se les devolvía cuando lograban saldar su deuda a través de la prostitución forzada.

Desde allí, eran trasladadas a otros inmuebles donde sufrieron la explotación sexual. Las normas del grupo eran extremadamente estrictas: las víctimas debían estar disponibles para 'trabajar' desde las 10 de la mañana hasta las 11 de la noche, sin posibilidad de salir a menos que fuera para atender a los clientes.

La organización también les prohibía cocinar, obligándolas a pedir comida a domicilio, la cual debía ser baja en calorías para que se mantuvieran delgadas y atractivas. Además, debían aceptar cualquier servicio solicitado por los clientes, sin la opción de rechazar, incluyendo aquellos que involucraban la falta de protección.

En algunas ocasiones, las víctimas fueron forzadas a mantener relaciones sexuales con menores, con pleno conocimiento de su edad. El tráfico de drogas también formaba parte de las actividades dentro de los pisos, donde los clientes podían obtener sustancias ilícitas, y se alentaba a las propias víctimas a consumir drogas para mejorar su 'rendimiento'.

Aunque las mujeres eran forzadas a posar para fotos en ropa sensual para anuncios en sitios web de contenido sexual, la organización mantenía el control absoluto sobre la publicación de dicho material.

Tras concluir la investigación, se implementó un operativo en Logroño que culminó con la detención de dos personas clave en la organización. La intervención permitió recuperar documentación relacionada con sus actividades ilícitas y se incautaron 3.400 euros en efectivo, además de liberar a cuatro víctimas que estaban siendo explotadas en ese momento.

En total, se han rescatado a siete mujeres a lo largo de la investigación. La Policía Nacional habilita una línea telefónica y un correo electrónico para facilitar la denuncia anónima y confidencial de este tipo de delitos, garantizando que la llamada no figure en la factura telefónica.