LOGROÑO, 17 de mayo. En un esfuerzo por revitalizar uno de los espacios naturales de Calahorra, la alcaldesa Mónica Arceiz, acompañada por el concejal de Medio Ambiente, David Navarro, y un equipo de expertos en restauración ambiental, ha recorrido el tramo final del río Cidacos, recientemente rehabilitado bajo el ambicioso proyecto conocido como 'Revive Cidacos'. Esta obra abarca una extensión total de 30.000 metros cuadrados.
El director de la obra, Miguel Legarre, indicó que la mayor parte de las tareas ya se han finalizado, a excepción de los riegos de apoyo que se llevarán a cabo en los meses de julio y agosto. Legarre destacó que se ha realizado una restauración fluvial a lo largo de 3 a 4 kilómetros, siendo la retirada de una enorme escombrera de aproximadamente 25.000 metros cuadrados uno de los aspectos más destacados en términos de esfuerzo y gasto.
El proyecto 'Revive Cidacos', que cuenta con un presupuesto de 336.577,23 euros, no solo ha permitido limpiar y conservar el entorno ribereño, sino que también ha sido fundamental para reforestar la zona con especies autóctonas, ayudando así a mitigar el riesgo de inundaciones en áreas urbanas y promoviendo un hábitat más robusto para especies como el visón europeo. Además, está diseñado para que todos los ciudadanos puedan conectar y disfrutar de este hermoso entorno natural.
Otro aspecto relevante de las obras incluye la limpieza integral del área. Gracias a la abundancia de lluvias, la vegetación está resurgiendo, lo que requerirá un mantenimiento continuo. Se han plantado entre 3.000 y 3.500 ejemplares de diversas especies nativas, como chopo, fresno, avellano y cerezo silvestre, según informó Legarre.
El especialista forestal Miguel Ángel Baldero expresó su satisfacción por la elección de especies autóctonas y la buena salud de las plantaciones, que han comenzado a mostrar un crecimiento notable. Baldero enfatizó que la plantación fue diseñada para crear un camino sombreado que invite a los ciudadanos a acercarse al río y tomar conciencia sobre la importancia de su cuidado, subrayando que se trata de una inversión necesaria y enriquecedora.
Las obras no solo benefician el entorno natural, sino que también conectan el parque del Cidacos hasta la confluencia con el río Ebro, integrando rutas para caminar y andar en bicicleta, lo que enriquece las opciones de esparcimiento en la localidad, ha señalado Legarre.
El proyecto está financiado en un 95% por la Fundación Biodiversidad, como parte de los esfuerzos del Ministerio para la Transición Ecológica, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), respaldado por la Unión Europea - Next Generation EU.
El concejal de Medio Ambiente, David Navarro, enfatizó el objetivo de 'Revive Cidacos': recuperar un área natural esencial para el disfrute de todos los calagurritanos. Hizo un llamado a la ciudadanía para que no se perciba este espacio como un vertedero privado, sino como un bien común que todos debemos preservar.
La alcaldesa Arceiz subrayó la importancia de este proyecto, destacando que representa la prolongación natural del parque del Cidacos, habiéndose recuperado un hermoso recorrido de 4 kilómetros que invitan a los ciudadanos a disfrutar. Exhortó a cuidar el entorno y proteger esta inversión de casi 400.000 euros, que debe ser valorada y respetada por todos.
El desarrollo de las obras se ha llevado a cabo en seis fases, comenzando con la más cercana al área urbana, que abarca 18.000 metros cuadrados y se ha centrado en la preservación de la flora local y la limpieza de desechos. La segunda fase se ocupó de la limpieza de un punto de vertido y vegetación en una sección de 4.149,86 metros cuadrados, mientras que la tercera zona de intervención, que comprende 26.822 metros cuadrados, se dedicó a la eliminación de cañaverales y limpieza de desechos en quince puntos críticos.
La cuarta fase, que cubre 20.566 metros cuadrados, ha limpiado y preservado flora en una región densa de vegetación cercana al río. En la quinta zona se mantuvo la vegetación arbórea, eliminando solo aquellas especies en mal estado, lo que abarca 11.762 metros cuadrados. Finalmente, en la sexta fase se abordó la recuperación de la escombrera y la limpieza de cañaverales, eliminando cuatro áreas problemáticas de 9.424 metros cuadrados y los puntos de vertido restantes.
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