Solicitan hasta cuatro años de prisión o deportación para mujer que atacó a otra con un vaso en Logroño.
LOGROÑO, 31 de enero. Una mujer se enfrenta a una severa acusación tras un incidente violento en una discoteca del corazón de Logroño. La Fiscalía ha solicitado una pena de cuatro años de prisión y una indemnización que supera los 68.000 euros, debido a un delito de lesiones con un objeto peligroso, en este caso, un vaso. Esta condena podría ser reemplazada por su expulsión del país durante seis años, siempre y cuando cumpla con la mitad de la condena, o por la posibilidad de acceder a un régimen de tercer grado o libertad condicional.
Los eventos que desencadenaron esta situación ocurrieron en la madrugada del 1 de enero de este año, cuando la mujer, en un ataque inesperado, golpeó en la cara a otra persona con un vaso, buscando claramente dañar su integridad física. La discoteca, situada en la calle Duquesa de la Victoria, fue el escenario de esta agresión que ha dejado a la víctima con lesiones significativas.
Las consecuencias del ataque incluyen múltiples heridas visibles en el rostro de la víctima, abarcando el labio, la nariz y la frente. Estas lesiones no solo son físicas, sino que también han tenido un impacto psicológico considerable, ya que la afectada ha desarrollado cicatrices que han sido catalogadas como un "perjuicio estético moderado", además de sufrir estrés postraumático.
La víctima, preocupada por su apariencia y estado emocional, ha requerido atención psicológica, habiendo recibido tratamiento desde mediados de febrero hasta finales de abril. Según el informe presentado, se ha evidenciado un aumento en su ansiedad, dificultades para socializar, trastornos del sueño y un estado emocional notablemente deteriorado.
El informe psicológico también indica que la situación actual de la víctima depende de los resultados estéticos de una cirugía plástica que ha realizado, la cual no cumplió con sus expectativas. Esta insatisfacción ha llevado a que se considere su situación como una secuela de perjudicial impacto estético, evaluando dicha secuela en el máximo perjuicio que permite la ley.
Además de las secuelas físicas, las implicaciones emocionales de la agresión han sido gravísimas. La víctima ha desarrollado un trastorno por estrés agudo que ha requerido intervención psicológica, y como resultado de ello, se ha clasificado su condición como estrés postraumático, acompañado de síntomas como ansiedad, depresión y problemas de sueño que continúan afectando su vida cotidiana.
En vista de la gravedad de los hechos, la Fiscalía sostiene que se han cumplido los requisitos para calificarlo como un delito de lesiones con instrumento peligroso, y solicita que se imponga la pena de cuatro años de prisión, con la opción de reemplazo por la expulsión del país, y una compensación económica a la víctima que asciende a 8.415 euros por las lesiones y 60.728,99 euros por las secuelas psicológicas.
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