Las mujeres con adicciones tardan hasta 10 años más en buscar ayuda en La Rioja
En 2025, ARAD atendió a 1.035 personas, de las cuales el 27% eran mujeres. La edad media de ingreso para ellas oscila entre 45 y 54 años, mientras que en los hombres es entre 34 y 44 años, lo que refleja una diferencia de aproximadamente una década. La organización alerta de que las mujeres enfrentan un doble estigma: ser mujer y tener un problema de adicción, lo que retrasa la solicitud de ayuda.
Este retraso en la búsqueda de apoyo tiene implicaciones directas en la gravedad de los casos y en la salud de las afectadas. La percepción social aún considera las adicciones como vicios en lugar de enfermedades, dificultando la detección temprana. La atención primaria ha logrado detectar algunos casos, pero en general, la tardanza sigue siendo un problema relevante.
Desde ARAD, se destaca la importancia de la detección precoz y de campañas de sensibilización para reducir el estigma. La organización trabaja en un modelo individualizado de atención, adaptándose a las vulnerabilidades específicas de cada paciente. La colaboración con el sistema público de salud es clave para mejorar los resultados y reducir las barreras para acudir a tratamiento.
El contexto político actual en La Rioja, con recortes en presupuestos sanitarios y una atención primaria sobrecargada, puede dificultar aún más el acceso a estos recursos. La priorización de la salud mental y la lucha contra el estigma deben integrarse en las políticas públicas para facilitar la atención oportuna, especialmente para las mujeres en riesgo.
Mirando hacia el futuro, la tendencia de retraso en la ayuda y la gravedad de los casos requiere una estrategia integral. La sensibilización social, la formación de profesionales y una mayor inversión en programas de prevención y tratamiento son esenciales para abordar esta problemática en crecimiento y garantizar una atención más efectiva y equitativa.