Calahorra apuesta por la innovación en su Museo de la Verdura con espacios multisensoriales
El Museo de la Verdura de Calahorra estrena espacios multisensoriales para potenciar su valor agrícola y turístico, con apoyo europeo.
El Museo de la Verdura de Calahorra ha inaugurado dos nuevas instalaciones permanentes que integran tecnología multisensorial. Estas áreas permiten a los visitantes experimentar los productos hortícolas calagurritanos a través de estímulos visuales, olfativos y auditivos.
Este proyecto, enmarcado en el Plan de Sostenibilidad Turística Calahorra enogastronómica, cuenta con financiación de la Unión Europea a través de NextGenerationEU. Su objetivo es potenciar el turismo experiencial, valorando la tradición agrícola de la ciudad y promoviendo su patrimonio hortícola.
Las nuevas instalaciones incluyen una sala de proyección inmersiva y estaciones olfativas interactivas. Esta última permite a los visitantes identificar aromas asociados a verduras como la coliflor y la alcachofa, reforzando el conocimiento sensorial y cultural.
Este enfoque innovador responde a las políticas municipales que buscan diversificar la oferta turística y fortalecer la identidad local mediante la incorporación de tecnología avanzada en espacios culturales. La iniciativa también busca promover el reconocimiento de los agricultores calagurritanos y sus productos.
Desde una perspectiva política, esta apuesta por la innovación en el sector cultural y turístico refleja una estrategia de gestión basada en la obtención de fondos europeos y en la dinamización del patrimonio local. La inversión en tecnología y sostenibilidad forma parte de las prioridades del Ayuntamiento para posicionar a Calahorra como referente en turismo agroalimentario en La Rioja.
De cara al futuro, se espera que estas nuevas experiencias incentiven un mayor interés turístico y educativo, además de fortalecer la economía local vinculada al sector agrícola y cultural. La continuidad y ampliación de estas iniciativas dependerá de la valoración del público y de la capacidad de los gestores para integrar nuevas tecnologías en la oferta cultural.