ARAG-ASAJA pide ampliar la ayuda al gasóleo agrícola ante el aumento de precios
ARAG-ASAJA solicita al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que prolongue y aumente la ayuda al gasóleo agrícola, ante la persistente subida de los costes de carburantes en un contexto de crisis internacional. La ayuda inicial de 20 céntimos por litro, puesta en marcha en marzo y prorrogada hasta septiembre, resulta insuficiente para muchos agricultores que aún no han recibido ese apoyo. La organización profesional considera que la medida debe mantenerse mientras los precios de los carburantes continúen en alza, particularmente en momentos clave como la vendimia y la siembra.
El conflicto bélico en Irán y las fluctuaciones en el mercado internacional del petróleo han provocado un incremento sostenido en los precios del gasóleo, uno de los principales costes en explotaciones agrícolas. La situación afecta especialmente a aquellos productores que dependen en gran medida de maquinaria para labores como preparación del terreno, tratamientos y recolección. La subida de estos costes reduce aún más los márgenes de rentabilidad del sector agrícola, que ya enfrenta altos costes en insumos y mano de obra.
Desde la organización agraria se advierte que la ayuda vigente no cubre la totalidad del aumento en los costes y que la prórroga de la misma ha llegado con retraso, dejando a muchos agricultores sin la compensación prometida. La medida, además, debe ajustarse a la realidad del mercado para evitar que los incrementos en los precios de los carburantes se trasladen directamente a los productores, limitando su capacidad de resistencia en un escenario de presión económica.
El contexto político actual, con un Gobierno centrado en gestionar la crisis económica y energética, enfrenta dificultades para implementar medidas inmediatas que alivien la carga de los agricultores. La dependencia de las importaciones de energía y la volatilidad del mercado internacional complican la adopción de soluciones sostenibles a corto plazo. La petición de ARAG-ASAJA refleja la necesidad de políticas más flexibles y adaptadas a la situación real del sector primario.
De cara al futuro, la continuidad de la ayuda y la possible ampliación de la misma serán clave para garantizar la estabilidad del sector agrícola en La Rioja y las demás comunidades afectadas. La situación evidencia también la importancia de buscar alternativas energéticas y de reducir la dependencia del mercado internacional, en un escenario donde los precios del petróleo podrían mantenerse elevados o seguir en aumento.