Crónica La Rioja.

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UGT La Rioja rinde homenaje al vigilante de seguridad del Museo Würth y exige medidas compensatorias.

UGT La Rioja rinde homenaje al vigilante de seguridad del Museo Würth y exige medidas compensatorias.

LOGROÑO, 19 Ene. - En una emotiva concentración llevada a cabo este lunes frente a la sede del sindicato UGT en Logroño, se recordó al vigilante de seguridad que perdió la vida el pasado jueves en el Museo Würth de Agoncillo debido a un infarto. Este acto de homenaje resalta la necesidad de prestar atención a las condiciones laborales en el sector de la seguridad privada.

Los presentes portaron una pancarta con el mensaje "Sin vida no hay trabajo", adornada con un gran lazo negro, y aprovecharon la ocasión para rendir homenaje a las víctimas de un reciente accidente ferroviario en Ademuz, Córdoba, guardando un respetuoso minuto de silencio.

Fernando Vega, secretario de Organización de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT La Rioja y compañero del fallecido, expresó su pesar ante la trágica pérdida de un trabajador más en este campo. Subrayó la urgencia de abordar la problemática que enfrenta el sector, especialmente la demanda de coeficientes reductores que permitan a los vigilantes jubilarse anticipadamente, argumentando que su trabajo conlleva un alto nivel de riesgo.

Vega hizo hincapié en las difíciles condiciones laborales que enfrentan los vigilantes de seguridad, mencionando que muchos, a la edad de 64 años, todavía deben cumplir con turnos de 12 horas y laborar más de 200 horas al mes. Denunció la falta de medidas adecuadas que garanticen la salud y seguridad de estos trabajadores, algunos de los cuales se ven obligados a trabajar solos, lo que aumenta la vulnerabilidad en situaciones de emergencia.

El sindicalista comparó su situación con la de otras profesiones, como la policía, que operan siempre en parejas, argumentando que esto debería ser una norma también en el ámbito de la seguridad privada. Lamentó que en lugares como el Museo Würth, el número reducido de vigilantes se traduce en un mayor riesgo para su salud y bienestar.

Vega también destacó la crisis de relevo generacional que enfrenta el sector, que actualmente presenta una media de edad de 55 años. Las bajas remuneraciones y las exigentes condiciones laborales están alejando a los jóvenes de la profesión, lo que podría tener consecuencias serias en los próximos años.

El representante sindical subrayó que, mientras el sector sigue perdiendo trabajadores y los problemas de salud aumentan, las patronales parecen desinteresadas en implementar mejoras. “Las negociaciones son lentas y sentimos que estamos enfrentando un desafío crítico; necesitamos cambios urgentes antes de que sea demasiado tarde,” concluyó Vega, enfatizando la necesidad de acción inmediata para proteger a quienes son el pilar de la seguridad en la sociedad.