Crónica La Rioja.

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Sordo señala que los verdaderos opositores a la regularización son los "explotadores".

Sordo señala que los verdaderos opositores a la regularización son los

LOGROÑO, 29 de enero.

Unai Sordo, el secretario general de Comisiones Obreras, ha expuesto hoy en Logroño que quienes se resisten a la regularización de inmigrantes en España son, sin duda, "explotadores". Este pronunciamiento se dio en el contexto de su intervención en una asamblea de delegados y delegadas que tuvo lugar en la capital riojana.

Durante sus declaraciones a los medios, Sordo manifestó su respaldo a los planes de regularización que se han hecho públicos, a la vez que criticó abiertamente la postura "hostil" que mantienen ciertos sectores de la derecha española.

Según Sordo, la oposición de la derecha, que él asocia con los intereses más nocivos del empresariado nacional, se debe a que los inmigrantes en situación irregular son, precisamente, más susceptibles a la explotación. "Mientras son considerados ilegales, quedan en una posición de vulnerabilidad", afirmó.

El líder sindical subrayó que estas personas enfrentan un entorno laboral precarizado donde son más fácilmente víctimas de abusos, como el incumplimiento de los convenios colectivos o la falta de registro en la Seguridad Social. "Cuanto más desprotegidos están, más fácil es explotarlos", indicó.

Sordo también añadió que España, y en particular La Rioja, requerirá de forma continua la contribución de trabajadores extranjeros para el desarrollo económico y social del país. "Es esencial gestionar adecuadamente estos flujos migratorios para asegurar que todos los individuos respeten derechos y obligaciones", apuntó.

El secretario general advirtió que permitir la explotación de los migrantes impacta negativamente en los salarios de los trabajadores locales. "Esta dinámica de competencia desleal es la trampa en la que nos está intentando meter el neofascismo", subrayó con firmeza.

Por todo ello, enfatizó la necesidad de contrarrestar estos mensajes de división y celebrar que los inmigrantes obtengan los mismos derechos que los autóctonos, al tiempo que cumplen con sus respectivas obligaciones.