Crónica La Rioja.

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"Productores riojanos exigen no ser tratados como ficha de negociación en MERCOSUR y PAC: 'La situación es crítica'"

La reciente protesta en La Rioja ha evidenciado el descontento de los agricultores ante lo que consideran una traición por parte de las instituciones europeas y nacionales. Bajo el lema "Estamos hasta los mismísimos", el campo ha salido a las carreteras para expresar su rechazo a los acuerdos con MERCOSUR y a los recortes en la PAC, que consideran amenazan la viabilidad de sus explotaciones.

Este jueves, los agricultores, organizados en distintas organizaciones como ARAG ASAJA, UAGR-COAG y UPA Rioja, realizaron cortes de tráfico en varias localidades de la región. A lo largo de la jornada, demandaron que las autoridades dejen de tratarlos como "moneda de cambio" en negociaciones que, según ellos, se realizan sin su conocimiento, advirtiendo que si la situación continúa así, el sector primario podría enfrentar su desaparición inminente.

Los tractores han tomado las carreteras desde las 08:00 hasta las 18:15, llevándose a cabo interrupciones programadas de 20 minutos en puntos clave como Briones, Nájera y Calahorra. En una de estas ubicaciones, los representantes agrarios ofrecieron una rueda de prensa donde subrayaron la falta de incidentes graves, aunque se registró un incidente menor donde se quemaron algunos fardos de paja.

Igor Fonseca, secretario general de ARAG-ASAJA, enfatizó el descontento creciente entre los productores, argumentando que la movilización es "una llamada de atención necesaria" para una situación crítica. Criticó fuertemente el acuerdo con MERCOSUR, afirmando que se negoció sin tener en cuenta a los agricultores, quienes están siendo utilizados como peones en un juego más grande de intereses comerciales.

Fonseca exigió que los tratados comerciales se realicen bajo condiciones equitativas, resaltando que es inaceptable que productos de MERCOSUR ingresen sin cumplir las normativas que los productores europeos deben seguir. Cito como ejemplo la competencia desleal con productos provenientes de Marruecos, que no cumplen con los mismos estándares exigidos aquí, lo que afecta gravemente la rentabilidad de los productores locales.

En cuanto a la PAC, el dirigente agrario advirtió que la propuesta actual implica una reducción de más del 20% en fondos, lo que lejos de ayudar, añade nuevas cargas burocráticas a los agricultores y ganaderos. La reducción en los recursos destinados a la agricultura no es suficiente para salvaguardar las explotaciones agrarias de Europa.

Además de las preocupaciones a nivel macroeconómico, Fonseca también abordó aspectos más concretos de la situación agraria en La Rioja, revelando que varios cultivos se están vendiendo por debajo de sus costos, lo que ha llevado a una crisis en la viticultura. Hizo un llamado a implementar medidas que favorezcan la retirada voluntaria de viñedos y mejoras en la protección de otros cultivos vulnerables.

Óscar Salazar, presidente de UAGR-COAG, recordó que estas reclamaciones no son nuevas y que la situación ha llegado a un punto crítico debido a políticas impuestas desde Bruselas, Madrid y Logroño. Criticó la falta de control en el mercado y la eliminación de preferencias comunitarias que han llevado a la desaparición de cultivos como la patata en algunas zonas de La Rioja.

Salazar también mencionó la crisis en el sector del vino, alertando sobre la disonancia en la ayuda gubernamental que, si bien se presenta como un apoyo a los viticultores, en realidad favorece a la industria en detrimento de los productores. "Estamos viendo cómo se entrega la agricultura a grandes fondos de inversión", concluyó Salazar, subrayando que esta tendencia no puede ser aceptada, pues finalmente repercutirá en los consumidores.

Néstor Alcolea de UPA Rioja agregó su voz al clamor, lamentando la falta de rentabilidad que los agricultores están experimentando. Aseguró que los acuerdos internacionales favorecen la entrada de productos de calidad inferior mientras se predica el apoyo a la producción local. Señaló la incoherencia de política agroalimentaria que no beneficia al sector agrícola y exhortó a los responsables a escuchar sus demandas.

Alcolea hizo un profundo llamado a la acción, indicando que sin medidas concretas para mejorar la rentabilidad y la viabilidad de las explotaciones agrícolas, tanto el sector primario como los consumidores se verán afectados. La situación es crítica y reclama la atención urgente de las autoridades para que escuchen las peticiones de los agricultores y no los traten como un mero intercambio en el juego de las políticas agrícolas.