Plan de Inclusión Financiera destinará $2,5 millones para instalar cajeros en 11 municipios y ofrecer un servicio móvil".
LOGROÑO, 24 de marzo. En un movimiento que refleja la preocupación por las comunidades rurales, el Consejo de Gobierno de La Rioja ha decidido destinar 2.535.000 euros para la implementación del Plan de Inclusión Financiera '+CAR'. Este ambicioso proyecto abarcará un periodo de cuatro años y contempla la instalación de cajeros automáticos en 11 municipios pequeños de la región, además de un servicio móvil que llegará a aquellas localidades que carecen de oficinas bancarias.
El propósito de esta iniciativa es claro: garantizar que todos los rincones de La Rioja tengan acceso a servicios financieros esenciales. Especialmente en áreas rurales que a menudo se ven afectadas por la falta de recursos, esta medida busca reducir los problemas de exclusión financiera y sus negativos efectos sobre el desarrollo socioeconómico, contribuyendo a combatir la despoblación que aqueja a muchas de estas zonas.
Alfonso Domínguez, portavoz del Gobierno de La Rioja, anunció que el contrato para la ejecución de este plan será efectivo hasta el año 2030, con una opción de prórroga por un año adicional. Este compromiso a largo plazo evidencia la intención de fortalecer la infraestructura financiera en las áreas más necesitadas.
Los cajeros automáticos estarán disponibles las 24 horas del día, todos los días del año, y se establecerán en localidades específicas como Viniegra de Abajo, Villavelayo, Anguiano, y varias más, abarcando valles y municipios clave. Así, se pretende asegurar que incluso los pueblos más remotos cuenten con acceso a efectivo.
Además de los cajeros fijos, el plan incluye un servicio móvil que operará con dos vehículos equipados con cajeros, que brindarán asistencia a los usuarios para un correcto manejo de las máquinas. Esto no solo facilitará el acceso al efectivo, sino también la comprensión de los servicios disponibles.
Ambos tipos de cajeros, tanto los estáticos como los móviles, estarán habilitados para realizar diversas funciones. Los usuarios podrán extraer dinero utilizando tarjetas de crédito, débito o prepago, consultar su saldo, y realizar cambios de idioma y PIN, garantizando una experiencia accesible y eficiente.
Los cajeros móviles también estarán provistos de tecnología avanzada que permitirá la lectura de tarjetas tanto por chip como mediante contactless y NFC, facilitando aún más las transacciones. Se espera que estos dispositivos no solo ofrecen acceso a efectivo, sino que también permitan servicios adicionales como el pago de tributos, el ingreso en efectivo, la realización de transferencias y la recarga de teléfonos móviles, entre otros.
Los proveedores seleccionados para esta tarea deberán contar con la autorización del Banco de España como 'entidades de pago' y los equipos instalados cumplirán con las normativas de accesibilidad universal vigentes, asegurando que todas las personas, independientemente de sus capacidades, puedan beneficiarse de estos servicios.