La subida de carburantes y electricidad impacta en más de 12.000 autónomos en La Rioja
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) advierte que más de 12.000 autónomos en La Rioja enfrentan un sobrecoste mensual cercano a los 150 euros, debido a la escalada en los precios de carburantes y energía eléctrica. Estas cifras reflejan un impacto económico directo en pequeños negocios y profesionales que dependen de vehículos y consumo eléctrico para su actividad.
La comunidad autónoma ha visto cómo el precio del litro de gasolina, que antes costaba aproximadamente 1,50 euros, se ha incrementado hasta 1,95 euros en la actualidad. Esto significa un aumento de 27 euros en el coste de llenar un depósito de 60 litros. Para un autónomo que realiza cuatro repostajes mensuales, el sobrecoste mensual alcanza los 108 euros, sumando 1.296 euros anuales.
Por otro lado, muchos pequeños negocios, como comercios y hostelería, experimentan también una notable subida en sus facturas eléctricas. Un establecimiento que pagaba 200 euros mensuales podría afrontar un incremento del 20%, elevando su gasto en electricidad en 40 euros mensuales. La suma de estos aumentos en carburantes y electricidad puede representar un gasto adicional de aproximadamente 148 euros mensuales por autónomo.
Este incremento en costes tiene consecuencias directas en la rentabilidad y sostenibilidad de numerosos negocios en La Rioja. Carnicerías, pescaderías, supermercados y establecimientos de hostelería dependen de maquinaria y dispositivos que requieren energía constante, mientras que los profesionales que se desplazan a clientes tienen en el vehículo una herramienta imprescindible.
Desde UPTA, se reclama una intervención urgente del Gobierno para frenar la escalada de precios. La organización sostiene que estas subidas amenazan la supervivencia de muchas actividades económicas y que las ayudas o medidas regulatorias son imprescindibles en el contexto actual. La situación pone en cuestión la capacidad de los pequeños autónomos para mantener su actividad sin sufrir daños económicos severos.
El contexto político actual en La Rioja, marcado por debates sobre la gestión energética y la política fiscal, refleja una tensión entre las necesidades del sector productivo y las decisiones nacionales y autonómicas. La crisis energética y la inflación, que han sido foco de atención en el Gobierno central, también repercuten en la economía local, poniendo en jaque la recuperación tras la pandemia y la estabilidad del modelo de pequeños negocios.