La Rioja cierra marzo con la tasa de desempleo más baja desde 2007, en 7,38%
La tasa de desempleo en La Rioja se situó en un 7,38% durante el mes de marzo, alcanzando su nivel más bajo en un mes de marzo desde 2007. El número de desempleados registrados en el Servicio Riojano de Empleo descendió en 61 personas respecto a febrero, situándose en un total de 12.441. En el último año, la disminución fue de 311 personas, un 2,44% menos, reflejando una tendencia positiva en el mercado laboral de la comunidad autónoma.
Este contexto se produce en un escenario político en el que las políticas de empleo y las decisiones de inversión pública en La Rioja parecen contribuir a estos resultados, en un momento en que la economía nacional enfrenta desafíos derivados de factores macroeconómicos y cambios en el mercado laboral europeo. La gestión autonómica ha resaltado estos datos como un logro de las estrategias implementadas, aunque la oposición señala que aún hay margen para mejorar en la creación de empleo estable.
En cuanto a la estructura del mercado laboral, la afiliación a la Seguridad Social alcanzó en marzo los 142.505 inscritos, la cifra más alta desde 2004 para este mes. Además, la contratación creció un 13,28% en contratos temporales y un 3,73% en indefinidos en el último año, indicando una cierta estabilidad en la creación de empleo y la tendencia hacia contratos más duraderos.
Por sectores económicos, la reducción del desempleo ha sido generalizada, siendo especialmente significativa en Servicios, Agricultura y Construcción. La disminución en todos los grupos de edad refleja un mercado que se recupera de manera equilibrada, beneficiando tanto a jóvenes como a trabajadores con más experiencia, en un contexto donde la recuperación económica parece consolidarse.
Este avance en el mercado laboral se sitúa en un marco en el que la gestión política sigue enfrentando la presión de mantener la recuperación en un contexto de incertidumbre internacional y cambios en las políticas económicas nacionales. Las decisiones en materia de inversión, formación y apoyo a sectores estratégicos serán clave para sostener y potenciar estos avances.
En un panorama más amplio, estos indicadores sugieren una recuperación económica que, si bien aún puede ser frágil, empieza a consolidarse en comunidades autónomas como La Rioja, donde las medidas políticas y económicas parecen estar dando frutos en un escenario de estabilidad relativa tras años de dificultades económicas.