Crónica La Rioja.

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Desmantelan banda que estafó a 85 ancianos en nueve comunidades, incluida La Rioja, haciéndose pasar por inspectores de luz.

Desmantelan banda que estafó a 85 ancianos en nueve comunidades, incluida La Rioja, haciéndose pasar por inspectores de luz.

Un grupo delictivo que operaba en varias comunidades autónomas ha sido desmantelado por la Guardia Civil, logrando un botín superior a los 100.000 euros junto con joyas y otros objetos de valor sustraídos de viviendas de ancianos. La operación, denominada 'Lugacoll', ha revelado una alarmante serie de estafas que tenían como objetivo a personas mayores, aprovechándose de su vulnerabilidad.

Las acciones criminales se extendieron a través de nueve comunidades, incluyendo Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, La Rioja, Madrid, Navarra y el País Vasco. Hasta el momento, se han arrestado a dos individuos y se investiga a cinco más, implicados en una serie de delitos que abarcan estafa, hurtos y un robo violento que dejó a una víctima en Castellón con un golpe y la pérdida de 1.200 euros.

Las actuaciones judiciales resultantes han sido enviadas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Picassent, donde se ha dictado prisión provisional para los detenidos. La investigación fue impulsada por agentes del Puesto Principal de Picassent, quienes lograron identificar a los sospechosos, todos residentes en Valencia y con antecedentes penales significativos.

La trama fue desbaratada tras la denuncia de dos ancianos que fueron sorprendidos por los estafadores en situaciones engañosas. Uno de ellos relató cómo fue abordado por quienes se hicieron pasar por técnicos de una empresa eléctrica, afirmando haber contactado previamente a su hija para el cambio de su contador. Tras engañarlo, lograron obtener de él 900 euros utilizando un dispositivo de pago que resultó ser parte del engaño.

La segunda víctima tuvo un encuentro similar en su hogar, donde también se le exigió el pago de 900 euros por un supuesto cambio de contador, lo que lo llevó a entregar 500 euros bajo la amenaza de un inminente corte del suministro eléctrico. El alcance de las estafas ha sido devastador, con un total de 85 ancianos afectados y un método de operación claro y calculado por parte de los delincuentes.

La estrategia de los estafadores era siempre la misma: presentarse de manera creíble, falsificando su pertenencia a una compañía eléctrica bien reconocida. Establecían una atmósfera de urgencia que les permitía entrar en las casas de sus víctimas, donde actuaban rápidamente para hacerse con los objetos de valor que podían encontrar a la vista.

Su modus operandi incluyó también un estudio previo de sus víctimas, intentando conocer nombres y detalles que les permitieran construir una relación de confianza. Esto les permitía tener una fachada de credibilidad durante sus engaños, haciendo aún más vulnerable a su ya delicada situación a las personas mayores que estaban bajo su mira.