El Castillo de Davalillo es una fortificación ubicada en la sierra de La Demanda, en la comunidad autónoma de La Rioja. Su historia se remonta al siglo X, cuando fue construido como una fortaleza defensiva para proteger la zona de los ataques musulmanes.
El castillo fue construido por la dinastía Banu Qasi en el año 912, durante la época de los Reyes de Pamplona. La fortaleza tenía una función estratégica importante debido a que se encontraba en una posición elevada que permitía una amplia vista del territorio. La construcción original del castillo estaba compuesta por una torre principal y una serie de murallas que lo rodeaban. En su interior había una mezquita y unas pocas viviendas para los soldados.
Con la llegada de la Reconquista en el siglo XI, el Castillo de Davalillo se convirtió en una pieza clave para la defensa de la región. Durante varios siglos fue escenario de numerosas batallas entre cristianos y musulmanes. Los reyes de Navarra, Aragón y Castilla se turnaron en su dominio y construyeron nuevas fortificaciones.
En el siglo XIV el castillo fue adquirido por los Mendoza, siendo objeto de numerosas reformas arquitectónicas. Fue entonces cuando se añadieron dos torres, una al sur y otra al oeste. Además, se construyó un foso defensivo y se mejoró la muralla.
Tras la Guerra de Independencia, el castillo perdió su importancia militar y cayó en desuso. En el siglo XIX, con la llegada del Romanticismo, se recuperó el interés por la fortaleza y su historia. En 1881 fue declarado Monumento Nacional y comenzaron las primeras labores de restauración.
A pesar de estos esfuerzos, en la Guerra Civil española el castillo fue abandonado y utilizado como cuartel. En los años 50 se inició una nueva campaña de restauración y consolidación, que se prolongó hasta las décadas de los 70 y 80. Actualmente el Castillo de Davalillo es un símbolo del patrimonio histórico y cultural de La Rioja.
El castillo es propiedad de la Fundación Caja Rioja y se encuentra abierto al público. Desde la fortaleza se pueden contemplar unas vistas impresionantes de la sierra de La Demanda y los valles del Najerilla y el Ebro. Además, el castillo es sede de numerosos eventos culturales y turísticos.
En definitiva, el Castillo de Davalillo es uno de los monumentos más emblemáticos e importantes de La Rioja. Su historia, su arquitectura y su situación geográfica lo convierten en un lugar único y lleno de encanto.