Crónica La Rioja.

Crónica La Rioja.

UPTA denuncia la proliferación de falsos autónomos en La Rioja como una grave amenaza económica.

UPTA denuncia la proliferación de falsos autónomos en La Rioja como una grave amenaza económica.

La Rioja se encuentra en una situación alarmante, con la pérdida de un comercio cada tres días.

En una conferencia de prensa en Logroño, el secretario general de la Unión de Profesionales Autónomos (UPTA) en España, Eduardo Abad, reveló que en la región hay alrededor de mil falsos autónomos, lo que ha calificado como una "pandemia de destrucción del empleo tradicional".

Junto a representantes locales y de UGT La Rioja, Abad señaló que el número de falsos autónomos continúa aumentando en varias ramas profesionales, sin que haya un incremento proporcional en la apertura de nuevos negocios.

En particular, subrayó que en sectores como la Sanidad y la educación se observa un aumento de autónomos sin una correspondiente creación de nuevos establecimientos.

Para combatir esta situación, UPTA buscará implementar un sistema de control de falsos autónomos en colaboración con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que permita cruzar información entre el modelo de factura y la Seguridad Social.

Además, La Rioja presenta una tasa preocupante de abandono de actividad comercial en favor de trabajos autónomos y servicios a otras empresas, con un crecimiento negativo en términos de empleo por cuenta propia desde el año 2020.

Esta crisis se refleja en el cierre de 339 pequeños comercios en la región, especialmente impactando a las zonas rurales, lo que ha sido descrito como una "catástrofe económica".

UPTA planteará medidas a la consejera de Economía para revitalizar el comercio local y hacer frente a la crisis económica que enfrentan los autónomos en la región.

Es crucial, según Abad, que la administración se comprometa a implementar políticas a largo plazo que incentiven la competitividad y la transformación del tejido productivo.

Se destaca que el 40% de los autónomos en La Rioja declaran tener ingresos iguales o inferiores al salario mínimo interprofesional, por lo que es fundamental dirigir las ayudas hacia este grupo y no adoptar enfoques genéricos.