PSOE acusa al PP de pretender desviar pacientes del hospital Calahorra hacia la sanidad privada y exige renuncias.
En un clima de creciente incertidumbre, el PSOE ha alzado su voz en contra de las acciones del PP en relación al hospital de Calahorra. Según el partido socialista, se alega que los populares están "aprovechando la confusión" reinante para implementar un plan oculto que busca desmantelar los servicios públicos de salud. Esta situación, argumentan, permitiría justificar el traslado de pacientes a clínicas privadas, un movimiento que el PSOE evalúa como un claro ataque a la sanidad pública, lo que ha motivado su exigencia de "la dimisión inmediata" de todos los responsables involucrados en esta problemática.
El diputado regional del PSOE, Miguel González de Legarra, realizó una declaración contundente durante una rueda de prensa, donde afirmó que la integración del hospital de Calahorra en el Sistema Riojano de Salud (SERIS) no es más que "una excusa" para socavar los servicios que el anterior gobierno socialista había fortalecido. En lugar de adoptar medidas que mejoren la capacidad del hospital, consideran que la tendencia ha sido justo la opuesta, contribuyendo a su debilitamiento.
González de Legarra advirtió sobre las consecuencias que podría acarrear esta reducción de servicios, sugiriendo que llevaría a un aumento notable de las listas de espera y que menos pacientes podrían ser atendidos en el hospital. Esto obligaría a muchos riojanos a buscar atención en otros centros de salud, o incluso a recurrir a la sanidad privada, lo cual, según estas afirmaciones, representa el verdadero propósito del PP.
El diputado del PSOE enfatizó que los "planes" del Gobierno de La Rioja para el hospital de Calahorra son evidentes. Esta suposición se sustentó en una reunión reciente entre altos funcionarios con el personal del hospital, que se desarrolló bajo la supervisión directa de la consejera de Salud, María Martín. Tal involucramiento, sostiene González de Legarra, sugiere que la consejera estaba al tanto de las declaraciones emitidas en esa reunión.
En la misma sesión, emergieron grabaciones que revelan el contenido discutido, contradiciendo abiertamente las afirmaciones del gerente del SERIS. En estas grabaciones, se menciona la necesidad de eliminar camas del hospital por falta de ocupación. Un alto funcionario llega a afirmar que en la primera planta quirúrgica solo se dejarían 24 camas disponibles para ser atendidas por dos enfermeras, un comentario que ha suscitado una ola de preocupación en la comunidad.
Desde esa misma reunión también se deduce que se estarían eliminando turnos y guardias para los especialistas en radiología, así como puestos vacantes, lo que implicaría una drástica reducción del 25% en la cantidad de camas del hospital. Estas revelaciones han dejado clara la crítica del PSOE, al señalar que existe una contradicción sustancial entre lo que se dice públicamente y lo que se implementa en la práctica.
González de Legarra cuestionó la veracidad de las declaraciones de los directivos del SERIS, insinuando la posibilidad de que todos estuvieran mintiendo sobre la situación real del hospital. Insistió en que el enfoque del gobierno parece ser la reducción sistemática de servicios públicos bajo la sombra de la confusión, con el objetivo de favorecer la privatización.
El portavoz del Gobierno, Alfonso Domínguez, había sostenido, el martes pasado, que no se llevarían a cabo recortes en la cantidad de camas disponibles en el hospital. No obstante, González de Legarra expresó su escepticismo, sosteniendo que desde que el PP asumiera el poder, lo único que se ha observado es una disminución de la asistencia médica en Calahorra.
La implicación de que se busca favorecer a la sanidad privada, en especial a la clínica Viamed, ha sido señalada como un punto "evidente" por el PSOE. Recordaron que desde el año pasado, el Hospital San Pedro de Logroño ha dejado de enviar pacientes a Calahorra para ciertos procedimientos, una medida que previamente había sido implementada con éxito por la administración socialistas.
Durante su exposición, González de Legarra también mencionó que fue durante su anterior legislatura, bajo la dirección de Concha Andreu, cuando se logró transformar el hospital de Calahorra en un ejemplo de excelencia para la región. En este sentido, lamentó que los esfuerzos realizados se estén viendo comprometidos por acciones que percibe como engañosas y carentes de justificación lógica desde el punto de vista sanitario.
Finalmente, calificó la situación como "una nueva agresión a la sanidad pública" que amenaza el derecho de los ciudadanos a una atención de calidad. Según sus afirmaciones, las condiciones en el hospital se están deteriorando deliberadamente con el objetivo de facilitar la externalización de servicios. González de Legarra cerró su intervención instando a que se frenen los planes que, según él, el Gobierno del PP está llevando a cabo en el hospital de Calahorra, y reclamó un compromiso auténtico con la sanidad pública, sin más engaños ni manipulaciones.
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