Los trabajadores sociales de La Rioja refuerzan su compromiso contra la violencia de género
El Colegio Oficial de Trabajo Social de La Rioja ha reafirmado su posición en la lucha contra la violencia de género, destacando que la problemática persiste en cifras alarmantes y requiere una respuesta coordinada. En una concentración en Logroño, representantes institucionales y profesionales recordaron que la violencia de género continúa siendo una realidad que afecta a muchas mujeres y niños en la comunidad.
El acto, organizado por el Ayuntamiento de Logroño, contó con la presencia del alcalde, Conrado Escobar, y la jefa de la Unidad contra la Violencia de Género, Noelia González. La presidenta del Colegio, Marta Alguacil, subrayó que las cifras actuales siguen siendo insoportables y que la violencia de género se sustenta en desigualdades estructurales y culturales que aún persisten en la sociedad.
Desde el ámbito profesional, los trabajadores sociales resaltan su papel en la detección, atención y coordinación con otros servicios públicos, como el sistema judicial, sanitario y educativo. Además, advierten que la lucha contra esta problemática requiere la implicación de todos los actores sociales y políticos, especialmente ante discursos negacionistas que minimizan la realidad de la violencia de género.
El contexto político en La Rioja, como en otras comunidades, refleja un escenario de debate sobre la efectividad de las políticas públicas y la financiación destinada a los recursos contra la violencia. La administración autonómica mantiene su compromiso con la protección de las víctimas, aunque la percepción social indica que aún hay avances que hacer en la prevención y sensibilización.
Este compromiso de los profesionales y las instituciones se inserta en un marco más amplio de lucha global por los derechos de las mujeres. La persistencia de la violencia en diferentes contextos sociales y geográficos obliga a mantener una estrategia a largo plazo y a fortalecer la colaboración entre administraciones, entidades sociales y ciudadanía.
El futuro de la lucha en La Rioja pasa por ampliar los recursos de atención, mejorar la coordinación institucional y reforzar la sensibilización social. Solo así se podrá avanzar hacia una sociedad donde vivir sin miedo sea una realidad, garantizando derechos y protegiendo a las víctimas en todos los ámbitos.