LOGROÑO, 28 de marzo. El Ayuntamiento de Logroño ha dado un paso significativo con la aprobación de un nuevo Plan de Gestión Municipal, diseñado para optimizar la eficiencia de la administración pública en consonancia con los compromisos asumidos por el equipo de Gobierno en el marco del presupuesto de 2025. Este plan representa un cambio profundo en la gestión administrativa, promoviendo un enfoque más rígido en cuanto a la definición de prioridades, la eficiencia y el control de la gestión pública.
Durante la presentación del plan, el concejal de Administración Pública, Francisco Iglesias, subrayó la importancia de eliminar los compartimentos estancos que a menudo existen en las diferentes unidades administrativas, creando espacios de colaboración que maximizan la utilización de recursos. Iglesias confía en que los ciudadanos de Logroño reconocerán y apoyarán este esfuerzo por mejorar la administración municipal.
El concejal destacó que este nuevo plan es un testimonio del compromiso de la administración municipal hacia la responsabilidad fiscal. Señaló que se centra en un uso eficiente de los recursos públicos, la estabilidad en la gestión presupuestaria y la sostenibilidad financiera a largo plazo.
Este plan de acción se fundamenta en la contención del gasto y en la eficacia de los resultados. La idea es garantizar que los recursos se utilicen de manera estratégica, priorizando los servicios esenciales y fomentando proyectos que contribuyan al bienestar de la comunidad y al desarrollo sostenible de la ciudad.
El Plan de Gestión Municipal se distingue por ser el primer documento de su tipo implementado en Logroño, conduciendo su enfoque a cuatro objetivos centrales: mejorar la eficiencia y eficacia administrativa, reestructurar y gestionar adecuadamente los recursos, optimizar la gestión de ingresos y gastos, y fomentar la transparencia y la participación ciudadana en la priorización de servicios fundamentales.
A partir de estos principios, el plan establece objetivos concretos en áreas que impactan directamente en la administración local, tales como cuestiones económicas, financieras y de impuestos. Dentro de los casi 45 objetivos específicos, algunos se centran en mantener los índices positivos de la última liquidación presupuestaria, controlando aspectos como la morosidad y el remanente de tesorería.
Desde el ámbito financiero, se ponen de relieve medidas como la adecuación de la financiación a través de préstamos refinanciados que se ajusten a la capacidad real del Ayuntamiento, así como la implementación de la amortización anticipada de deudas, lo cual podría aligerar la presión sobre las finanzas municipales. El capítulo de objetivos presupuestarios es uno de los más amplios, buscando lograr un ahorro neto positivo y mantener un correcto funcionamiento de ingresos y gastos corrientes.
Entre las propuestas también se incluyen la actualización de tasas e impuestos y un análisis de valores que llevan más de 20 años sin revisión, con el objetivo de acercar las tasas a los costos reales de los servicios ofrecidos. Esto incluye objetivos en áreas de contratación, patrimonio y organización.
El apartado de contratación y patrimonio se presenta como uno de los más extenso, ya que es esencial para alcanzar mayores eficiencias. Se buscarán reducciones en costes asociados a los contratos de suministro energético y se impulsará la creación de comunidades energéticas, así como la fusión de contratos similares para evitar duplicidades.
En cuanto a la gestión organizativa, el plan aboga por nuevas estrategias que sitúen al ciudadano en el centro de la atención. Se impulsará la utilización de tecnología y herramientas digitales para gestionar los recursos con un enfoque en la transparencia, la responsabilidad y la rendición de cuentas.
Respecto a la gestión de medios materiales, se contempla la eliminación de contratos de leasing de vehículos para los equipos administrativos, salvo excepciones, y la creación de un parque móvil común de uso compartido. Asimismo, se establecerán planes plurianuales para la renovación de equipamientos, priorizando su actualización según las necesidades y costes.
Con esta estructura en mente, el Plan de Gestión contempla la implementación de acciones concretas en todas las áreas municipales. Acciones comunes incluyen la revisión de convenios y subvenciones para asegurar que cumplen con sus objetivos y ajustar horarios de servicios en base a la demanda real, evitando atendidos en periodos sin afluencia.
También se plantean medidas específicas en ciertas áreas. En el ámbito del personal, se propone consolidar los procesos selectivos para mejorar la eficiencia en la gestión de recursos humanos. En Festejos, se recomendará una licitación anticipada de contratos para maximizar las oportunidades artísticas y económicas.
Asimismo, en Urbanismo y Ciudad Circular, se esperan beneficios del programa PERTE del agua, que buscará ajustar parámetros de prestación de servicios y mejorar la gestión. En el área de energía, se potenciará la instalación de paneles solares en espacios públicos y se planea la actualización de luminarias para mejorar la eficiencia energética.
Finalmente, el Plan incluye un cronograma de acciones que ya comienza a tomar forma. Uno de los primeros pasos será la tramitación de un expediente de créditos por un total de 3.557.000 euros, procedentes de remanentes del presupuesto de 2024, para reducir la deuda municipal mediante amortizaciones anticipadas.
Además, se estipula que la Intervención retendrá las cantidades sobrantes de los contratos adjudicados a medida que se avanza en el ejercicio, impidiendo así que se conviertan en recursos no utilizados. Cada área deberá llevar a cabo las acciones establecidas para mitigar el impacto financiero negativo mencionado en el presupuesto de 2025.
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