La venta de vehículos usados en La Rioja cae un 0,9% en el primer semestre de 2026
Durante los primeros seis meses de 2026, La Rioja registró una disminución del 0,9% en la transferencia de vehículos usados, con un total de 7.636 unidades vendidas. De este volumen, los turismos representaron la mayoría con 6.384 transferencias, cayendo un 1% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que los comerciales ligeros sumaron 1.252 transferencias, con una caída del 0,2%.
Este descenso contrasta con la tendencia nacional, donde las ventas de turismos y furgonetas aumentaron un 1,9% en el mismo período. La diferencia refleja las particularidades del mercado local, influenciado por factores económicos y políticos específicos de La Rioja.
La dinámica del mercado en la comunidad se ve afectada por los cambios en las políticas de estímulo al consumo y las restricciones en el crédito, que han tenido mayor impacto en la compra de vehículos de segunda mano. La reducción en las ventas también puede estar relacionada con la incertidumbre económica y las decisiones de inversión en el sector automotor.
El mes de junio mostró una recuperación en las ventas, con un incremento del 6,3% respecto al mismo mes del año anterior, rompiendo una tendencia negativa de dos meses consecutivos. Sin embargo, en términos acumulados, la tendencia se mantiene ligeramente a la baja respecto a 2025, lo que sugiere una estabilización aún frágil en el mercado local.
El contexto político actual, marcado por debates sobre políticas fiscales y de apoyo a la economía, influye en la confianza de los consumidores y en las decisiones de compra. La comunidad autónoma continúa enfrentando retos en la recuperación del sector automotor, en medio de una coyuntura económica que requiere medidas de estímulo más específicas.
De cara al futuro, la tendencia de estabilización en las ventas podría mantenerse si las políticas públicas logran reducir la incertidumbre económica y facilitar el acceso al crédito. La evolución del mercado en La Rioja seguirá siendo un indicador clave del impacto de las decisiones políticas y económicas en la economía regional.