La trashumancia en La Rioja, reconocida como Bien de Interés Cultural inmaterial
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha oficializado la declaración de la trashumancia en La Rioja como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial. Esta medida, publicada el 13 de mayo, confirma el reconocimiento formal de una práctica ancestral que ha moldeado el paisaje, la organización social y la cultura de amplias zonas de la comunidad.
El pasado 21 de abril, el Gobierno regional aprobó esta iniciativa propuesta por la Consejería de Cultura, Turismo, Deporte y Juventud. La declaración abarca aspectos relacionados con conocimientos, técnicas, infraestructuras y expresiones culturales vinculadas a la trashumancia, destacando su valor como patrimonio inmaterial y su impacto en la identidad local.
Este reconocimiento tiene implicaciones en la conservación del patrimonio, ya que fomenta la investigación, divulgación y transmisión de conocimientos tradicionales. Las administraciones públicas se comprometen a proteger la autenticidad de esta práctica y a promover su estudio para garantizar su conocimiento a las futuras generaciones.
Desde un punto de vista histórico, la trashumancia ha sido fundamental en zonas serranas de La Rioja, especialmente en los Cameros y en los valles del Najerilla y del Oja. Los desplazamientos de rebaños ovinos de merino hacia zonas de invernada en Extremadura y Castilla-La Mancha han dejado huellas en el paisaje, como caminos, abrevaderos y chozos, que aún perduran.
En un contexto político más amplio, esta declaración refleja el interés del gobierno regional en preservar y valorar el patrimonio cultural inmaterial, en línea con políticas nacionales e internacionales. La inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2023 refuerza la relevancia global de esta práctica y su reconocimiento como patrimonio compartido.
Mirando hacia el futuro, esta protección puede facilitar la recuperación de tradiciones y técnicas vinculadas a la trashumancia. Además, abre la puerta a nuevas iniciativas de difusión y turismo cultural, promoviendo un mayor conocimiento y respeto por esta práctica ancestral en La Rioja y más allá.