La trashumancia en La Rioja, declarada Bien de Interés Cultural inmaterial
La Rioja ha oficializado la trashumancia como Bien de Interés Cultural (BIC) inmaterial, reconociendo su valor como patrimonio cultural y social. La decisión, adoptada por el Consejo de Gobierno, destaca la importancia de esta práctica tradicional que ha moldeado la historia y el paisaje de la región.
El reconocimiento formal abarca las técnicas, conocimientos, infraestructuras, y manifestaciones culturales relacionadas con la trashumancia, además de su papel en la organización social y en la configuración del territorio. La trashumancia fue una actividad esencial en las zonas serranas, especialmente en Cameros y en los valles del Najerilla y del Oja, donde los rebaños de ovino merino migraban entre pastos de verano e invernada en Extremadura y Castilla-La Mancha.
Este patrimonio inmaterial también se refleja en la red de vías pecuarias, junto con infraestructuras asociadas, que aún conservan su valor histórico y ambiental. La práctica ha dejado huellas en el paisaje, como claros en el bosque y zonas de pastizal, que evidencian su impacto en la configuración del medio rural a lo largo de los siglos.
Desde el punto de vista político, la declaración responde a una estrategia de protección y valoración del patrimonio cultural que trasciende lo meramente productivo. La iniciativa busca también fortalecer la identidad local y promover la investigación y difusión de estas tradiciones, que en la actualidad se enfrentan a la disminución de las prácticas tradicionales.
A nivel internacional, la trashumancia fue incluida en 2023 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, resaltando su carácter compartido en diversos territorios y su importancia como fenómeno cultural global. La medida refuerza el compromiso de La Rioja con la conservación y promoción de su legado cultural.
De cara al futuro, esta declaración puede facilitar la implementación de políticas públicas que preserven y revitalicen estas prácticas tradicionales. La intención es incorporar la trashumancia en programas educativos y turísticos, promoviendo un mayor conocimiento y reconocimiento tanto a nivel local como internacional.