La Rioja invierte 23 millones en patrimonio en los últimos tres años
La Administración regional ha destinado 23 millones de euros a la conservación y rehabilitación del patrimonio histórico en la comunidad en un periodo de tres años y medio. Esta inversión se ha complementado con aportaciones de ayuntamientos, la diócesis y el Estado, multiplicando los recursos destinados a la protección del legado cultural.
Este aumento contrasta con los 14 millones invertidos en el anterior mandato, bajo el Gobierno del PSOE. Durante este periodo, se han realizado más de 590 intervenciones en diversos municipios como San Vicente de la Sonsierra, Nalda, Viguera y Nájera, entre otros. Sin embargo, el debate político ha centrado la atención en la gestión y eficacia del Ejecutivo regional en materia de patrimonio.
El Gobierno riojano ha sido criticado por reducir el presupuesto destinado a conservación en cerca de un 4% en los últimos dos años, y por la pérdida de fondos europeos para rehabilitar elementos emblemáticos como el castillo de Leiva. La oposición denuncia que estos recortes y falta de inversión ponen en riesgo numerosos bienes históricos, algunos en riesgo de colapso.
Desde el Ejecutivo, el consejero Pérez Pastor defiende las acciones realizadas y señala la recuperación de bienes en la Lista Roja, como la ermita de San Martín de Leza, y la salida de otros de esa lista. Además, asegura que se trabaja en la protección de seis bienes en la actualidad, con una estrategia de conservación que busca evitar pérdidas irreversibles.
El contexto político revela una tensión entre el Gobierno y la oposición en torno a la gestión del patrimonio. Mientras la administración regional insiste en su labor de mantenimiento y recuperación, los críticos advierten de una gestión insuficiente que podría comprometer el patrimonio cultural de la comunidad a largo plazo. La futura inversión y planificaciones serán clave para garantizar la protección del legado histórico.
La situación en La Rioja refleja la necesidad de un equilibrio entre inversión económica y conservación preventiva. La continuidad del esfuerzo y la asignación de recursos adecuados serán fundamentales para preservar el patrimonio en un contexto de desafíos presupuestarios y administrativos.