Crónica La Rioja.

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La Rioja enfrenta un conmovedor año en las carreteras con 11 muertes, resaltando el papel crucial del error humano.

La Rioja enfrenta un conmovedor año en las carreteras con 11 muertes, resaltando el papel crucial del error humano.

LOGROÑO, 18 de diciembre.

Las carreteras de La Rioja están atravesando un año 2025 alarmante, donde factores como el consumo de alcohol, maniobras de adelantamiento peligrosas y la falta de uso del cinturón de seguridad han contribuido ya a once muertes trágicas en lo que va del año.

Hoy, Beatriz Zúñiga, la jefa provincial de Tráfico, se presentó en la Delegación del Gobierno en La Rioja para participar en una reunión conjunta con otros cuerpos de seguridad, como la Guardia Civil y representantes del gobierno regional, en la Comisión Autonómica de Seguridad Vial.

Debido a la gravedad de la situación, este encuentro se ha realizado con anterioridad a lo programado. Zúñiga subrayó ante la prensa que “cuantos más controles de alcohol y drogas llevamos a cabo, más positivos encontramos”.

En comparación con el año pasado, que cerró con siete muertes en carreteras interurbanas y cinco en urbanas, este año ya se contabilizan once fallecimientos (divididos entre la AP-68, la Nacional-232, la Nacional-111, la A-12 y varias vías autonómicas). Este repunte es preocupante.

El desglose de los accidentes mortales del año anterior revela una repetición de patrones en las vías críticas: dos de los siete fallecimientos ocurrieron en la N-232 y dos más en la AP-68. De hecho, la N-232 ha visto un incremento de casi un 20% en los accidentes con víctimas en comparación con el año anterior.

“Estos datos deben ser analizados a fondo, y es crucial que todos colaboren para encontrar soluciones que disminuyan la siniestralidad”, destacó Zúñiga, haciendo un llamado a la responsabilidad colectiva.

Además, mencionó que de los once accidentes fatales, tres ocurrieron en la AP-68 y fueron atribuidos a la distracción y la somnolencia del conductor, en lugar de a condiciones adversas de la vía.

Entre las tragedias, se ha registrado un atropello de un peatón, cuyas circunstancias siguen sin esclarecerse. En las vías adicionales con alta siniestralidad mencionadas, se identifican como factores de riesgo el adelantamiento infracciones y la velocidad inadecuada.

En un incidente trágico en la N-232, uno de los fallecidos no llevaba el cinturón de seguridad, lo que, junto a la velocidad excesiva y otros factores, intrincó en las causas del accidente.

“Es inaceptable que hoy en día sigamos registrando muertes en accidentes donde el conductor no utiliza el cinturón, donde las causas son adelantamientos imprudentes o conducción a alta velocidad; que, en algunos casos, la fatalidad surja de niveles peligrosos de alcohol en el conductor”, expresó Zúñiga, instando a una profunda reflexión sobre la conducta al volante.

Asimismo, puso de relieve un aumento preocupante en el uso del teléfono móvil durante la conducción. En una campaña reciente sobre distracciones, el 48% de las infracciones se debieron a exceso de velocidad, seguido del uso del móvil, que ocupó el segundo lugar.

Zúñiga urgió a todos a tomar conciencia, sugiriendo que “puede parecer que al conocer bien la carretera, adelantar un poco o aumentar la velocidad no entrañará riesgos; sin embargo, estas acciones imprudentes pueden provocar desgracias.”

Finalmente, alertó que la atención sobre no consumir alcohol o drogas al volante no debe limitarse a las semanas con controles más visibles, sino que debe ser un compromiso continuo. “Cada positivo en alcohol representa un riesgo severo y cada vez que hacemos más controles, encontramos más infracciones”, advirtió Zúñiga.