Crónica La Rioja.

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La Rioja enfrenta ola de calor en el puente del 15 de agosto, con alertas especiales para La Ribera.

La Rioja enfrenta ola de calor en el puente del 15 de agosto, con alertas especiales para La Ribera.

El calor extremo se apodera de La Rioja, donde la situación climática se vuelve crítica y se tiñe de colores que indican alerta meteorológica. La comunidad, en el marco del puente por la festividad de la Asunción de la Virgen, se prepara para afrontar temperaturas que prometen ser elevadas, especialmente en regiones como la Ribera del Ebro, oficialmente señalada con un aviso de nivel naranja.

Desde el pasado 15 de agosto, la Agencia Estatal de Meteorología ha indicado que La Ribera del Ebro experimentará un calor significativo, con máximas que podrían alcanzar los 39 grados. Este aviso por calor se activó a las 1 de la tarde y se mantendrá hasta cerca de las 9 de la noche, reflejando un clima que no es para tomar a la ligera.

La Ibérica riojana, que normalmente goza de temperaturas más amables, también ha sido objeto de atención; no obstante, su nivel de alerta se sitúa en amarillo, el más bajo, con previsiones de hasta 34 grados. Este aviso, al igual que el de La Ribera, se aplica desde el mismo horario y con la misma duración.

La ola de calor, que comenzó a notarse desde el 3 de agosto, se ha prorrogado y se mantendrá vigente hasta el 18 de agosto, lo que sugiere que los avisos podrían reactivarse en los próximos días, manteniendo a la población en vilo por el intenso calor.

Hoy, de acuerdo con los indicios proporcionados por la AEMET, se espera un aumento significativo en las temperaturas, especialmente en el Cantábrico, donde el viento del sur podría contribuir a que los termómetros marquen entre 38 y 39 ºC, e incluso superar los 40 ºC en algunas zonas.

Fuera del área cantábrica, se pronostica que el resto de la Península y las Baleares también se verán afectados, con temperaturas que rondarán entre los 36 y 38 ºC, sobrepasando los 39-40 ºC en las áreas de mayor calor como los valles fluviales y las depresiones del este.

Los días más cálidos parecen coincidir con este fin de semana, cuando se anticipa que las temperaturas superen los 36-39 ºC en la mayor parte del territorio peninsular y en Baleares, destacándose los impresionantes 40-42 ºC que se prevén para amplias zonas del sur de España, así como en las depresiones del Ebro y Duero. Existen posibilidades de que algunas áreas, como los valles del Guadiana, Guadalquivir y Segura, alcancen hasta los 44 ºC.

Sin embargo, se prevé que a partir del lunes 18 se produzca un alivio gradual en las temperaturas, debido a la llegada de una masa de aire más fresca desde el Atlántico, lo que podría poner fin a este episodio de calor intenso. Este enfriamiento se espera que se extienda a lo largo de la semana, aunque no sin cierta incertidumbre sobre la magnitud del descenso.

A pesar del pronóstico de un enfriamiento gradual, el lunes podría seguir siendo un día caluroso, especialmente en la mitad suroriental de la península y en las Baleares, donde los termómetros podrían continuar superando los 40-42 ºC. No obstante, a partir del martes 19, se espera que las temperaturas comiencen a ajustarse a valores más típicos de esta época del año.

Durante este fin de semana, las mínimas también se mantendrán elevadas, especialmente en las áreas del sur peninsular y los litorales mediterráneos, donde se prevé que no bajen de 22-25 ºC, lo que representa un desafío adicional para la salud pública.

La AEMET ha enfatizado los riesgos para la salud asociados a este clima extremo, recomendando a la población mantenerse hidratada, evitar la exposición directa al sol durante las horas más calurosas, y adoptar medidas para conservar la frescura en sus hogares y espacios de trabajo.