LOGROÑO, 25 de enero.
Jacinta Martínez de Sicilia no solo fue una consejera y espía, sino también un pilar fundamental en la vida política de su esposo, el General Espartero. El periodista y escritor Marcelino Izquierdo, autor de la obra 'La Duquesa que pudo reinar', ha señalado que, en este caso, detrás de una mujer notable, hay un hombre que alcanzó las más altas esferas del poder.
Después de una exhaustiva investigación que duró cuatro años, el libro 'La Duquesa que pudo reinar' (Editorial Siníndice) continúa el trabajo iniciado por Adrian Shubert en 'Espartero, el pacificador'. Izquierdo, quien tuvo la fortuna de no solo entrevistar a Shubert, sino también de entablar una amistad, descubrió un vínculo que merecía ser explorado.
El propio Shubert reconoció que Jacinta Martínez de Sicilia fue un personaje clave en el recorrido de Espartero. En una reciente entrevista con Europa Press, Izquierdo expuso: “Descubrí a una mujer que a los dieciséis años se casó con un Espartero que ya superaba los treinta. Si bien su riqueza era conocida, lo que realmente no se valoraba era su papel en el ascenso de Espartero.”
Así como Shubert localizó las misivas de Espartero dirigidas a Jacinta, Izquierdo enfrentó el desafío de seguir el rastro a través de cartas a otras personalidades de la época, revelando más sobre una figura tan intrigante.
Jacinta destacaba en su tiempo, rodeada de pensadores y literatos como Pérez Galdós, Pío Baroja y hasta Karl Marx. “Era una mujer culta y destacada, que incluso eclipsaba a muchos hombres de su época”, comentó Izquierdo al respecto.
Describiendo a Jacinta, el autor la presenta como “elegante, inteligente y poliglota, que se convirtió en la mano derecha de Espartero, ganándose su atención más que otros ministros o generales”, apuntó.
Con una influencia notable, Jacinta asumió tareas diplomáticas y desempeñó un papel de espionaje para su marido. “Era capaz de desplazarse al sur de Francia para negociar la paz con los carlistas o visitar Gibraltar buscando el apoyo inglés”, destacó Izquierdo.
Un episodio que resalta su importancia fue la invitación a cenar por parte de la reina Victoria de Inglaterra, quien la sentó a su lado, lo que subraya su estatus y reconocimiento. Jacinta Martínez de Sicilia “es un testimonio de cuántas mujeres excepcionales han existido a lo largo de la historia, a pesar de haber sido frecuentemente ignoradas”, aseguró Izquierdo.
Continuando con su argumentación, el escritor destacó que “esto va más allá del feminismo; los textos históricos a menudo mencionan reinas, pero muy poco sobre las contribuciones de las mujeres en general”, resaltando la necesidad de reconocer su legado.
Asimismo, la investigación de Marcelino Izquierdo revela un amor intenso entre Espartero y la Duquesa de la Victoria, evidente en las cartas que él le enviaba. “Existió una conexión profunda entre ellos, una relación de amor y amistad que se manifiesta en sus palabras, donde la llamaba su ‘querida chiquita’.”
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.