LOGROÑO, 29 de mayo.
El sector de jardinería se ha manifestado este jueves en Logroño, convocado por CCOO Hábitat y UGT-FeSMC de La Rioja, para exigir el desbloqueo del convenio colectivo que actualmente se encuentra estancado. Los trabajadores demandan la recuperación gradual del poder adquisitivo, el cual, según denuncian, ha mermado cerca de un 10% desde el inicio de la pandemia.
La movilización tuvo lugar frente a la Delegación del Gobierno en La Rioja, donde el secretario general de CCOO Hábitat en la región, Javier García Carlos, destacó la importancia de la protesta al señalar que el convenio de jardinería estatal está en un punto muerto. Recordó que este sector fue considerado esencial durante la crisis sanitaria, lo que subraya su relevancia en la economía.
García Carlos subrayó el impacto negativo que han sufrido los salarios, indicando que “desde la pandemia hemos perdido alrededor de un 10% en salarios reales. Si miramos aún más atrás, hasta la crisis de 2008, la pérdida se eleva a un 20%. Este descenso es inaceptable, especialmente frente al elevado coste de vida en La Rioja”.
El sindicalista comentó sobre las justificaciones de la patronal, que, acogiéndose a la Ley de Desindexación, ha evitado aumentar los salarios y reflejar la inflación. “Los gobiernos y concejos también se escudan en esta normativa para no ajustar los salarios ni en función del IPC”, advirtió García, señalando que esta situación ha derivado en un ambiente propicio para movilizaciones que irán en aumento.
“Instamos a la patronal y a las autoridades a reconsiderar su postura. Hay que sentarse a la mesa de negociación, dado que las utilidades empresariales son superiores al 16% de media, mientras que ellos afirman tener pérdidas. Solo tenemos dos caminos: negociar un convenio que se ajuste a la actual calidad de vida o enfrentar un conflicto inevitable”, agregó.
Asimismo, recordó que el convenio previo concluyó el 31 de diciembre del 2024 y la actual negociación ofrece incrementos salariales insignificantes, en torno al 1% o 1.5% anual durante cuatro años, cuando se sabe que la pérdida real es del 10% en ese mismo periodo.
Añadió que la cuestión del absentismo laboral, que los empresarios utilizan como argumento, debe verse con otra óptica. “No se trata de una falta de compromiso. La creciente carga de trabajo ha llevado a enfermedades profesionales y accidentes laborales, algo que no podemos permitir”.
Con el inicio de estas movilizaciones, García añadió que el próximo paso será convocar a la patronal para abordar el tema; de no obtener respuesta, esto podría desembocar en huelgas y paralizaciones que, como suele decirse, harán de este verano un periodo “caliente”.
“Pedimos una recuperación gradual del 10% de poder adquisitivo. Con un IPC situado en el 2.4%, si cada año logramos un ajuste del 1 al 1.5%, podríamos recuperar parte de lo perdido en un plazo de 4 a 5 años”, especificó.
El también sindicalista enfatizó que la mayor preocupación es el estancamiento de los salarios, que se sitúan alrededor del Salario Mínimo Interprofesional. “Es inadmisible que la parte más vulnerable de la plantilla no vea aumentos, y solo una vez que se aborde este aspecto, podremos discutir otros temas menos urgentes”.
Por su parte, el responsable de jardinería de UGT, Pablo Aragonés, resaltó que “la patronal ha cerrado filas, dejándonos sin más recurso que la movilización, tras años de pérdida de poder adquisitivo”.
Aragonés criticó que, a pesar de considerar a este sector como esencial durante la pandemia, los empresarios ahora lo desestiman, alegando que no contribuye significativamente a la economía. “No solo buscamos la equiparación de salarios con el IPC, sino mayor estabilidad laboral y respeto, ya que somos un sector que no cuenta para nada en la percepción de los empresarios”, concluyó.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.