• martes 16 de agosto del 2022

Especialistas recomiendan tomar medidas para resguardar a las mascotas a lo largo de las olas de calor

img

MADRID, 4 Ago.

Las olas de calor que nos encontramos tolerando este verano tienen la posibilidad de llegar a tener un encontronazo no solo sobre la salud de la gente sino tienen la posibilidad de perjudicar al confort de nuestras mascotas. Por eso a lo largo de estos días de profundo calor es conveniente proseguir una sucesión de consejos para confirmarnos de que nuestros perros no padecen innecesariamente gracias a las temperaturas.

Según ha señalado la veterinaria experta en rehabilitación de la vivienda canina Narub, María García, es muy aconsejable sacar al perro temprano por la mañana y tarde por la tarde, portando siempre y en todo momento una botella de agua. En este sentido, García enfatizó la relevancia de confirmarnos de que el suelo no está bastante ardiente para las almohadillas del perro haciendo la prueba de los cinco segundos: probando con la palma de la mano si tenemos la posibilidad de soportar la temperatura del suelo mucho más de cinco segundos.

García ha urgido asimismo a los dueños de perros a no dejarlos encerrados en el vehículo con las ventanas subidas o en la terraza sin agua. En este sentido, la veterinaria animó asimismo a confirmarnos de que los animales tienen un espacio a la sombra y bien ventilado.

La especialista en salud animal ha advertido aparte de que con estas temperaturas los animales tienen la posibilidad de padecer un golpe de calor que en ciertas situaciones puede ser mortal. "Ellos tienen unos 38 grados" explicó García, "y en ocasiones puede subir hasta los 42 grados con este calor. El animal se puede fallecer al momento".

Según ha señalado la veterinaria, el primer síntoma de un golpe de calor en un perro puede ser un jadeo elevado, una respiración forzosa y muestras de nerviosismo y falta de coordinación en el animal. Frente a esta situación la primera medida que hay que tomar es una llamada instantánea al veterinario.

A continuación es esencial poner al perro a la sombra y intentar bajar su temperatura corporal de manera progresiva. Para este fin se tienen que eludir medidas radicales como mojar al animal en agua fría o utilizar hielo.

"Cogemos agua templadita, que no esté ni friísima ni muy ardiente y se la vamos echando en la tripa, en las inglés, en las axilas, que son las ubicaciones que mucho más nos van a contribuir a bajar la temperatura", ha brindado García, "pero muy poco a poco".

Por último, la veterinaria ha señalado que los perros que tienen un cuerpo ñato como el bulldog tienen, de partida, mayor contrariedad para respirar con lo que están en una situación de mayor peligro a lo largo de una ola de calor, tal como los perros chiquitos y los animales de avanzada edad.