Crónica La Rioja.

Crónica La Rioja.

El PSOE considera que las cuentas municipales son solo un formalismo, no un avance para Logroño.

El PSOE considera que las cuentas municipales son solo un formalismo, no un avance para Logroño.

LOGROÑO, 27 de noviembre.

El Grupo Municipal del PSOE en el Consistorio de Logroño ha expresado su preocupación en una rueda de prensa celebrada este jueves, en la que ha calificado los presupuestos municipales para el año 2026, que serán sometidos a votación mañana en un pleno extraordinario, como un mero trámite que no aporta a la ciudad. Según ellos, la estabilidad financiera presentada se debe, en gran parte, a las contribuciones del Estado y a lo que denominan "basurazo".

El portavoz del grupo socialista, Luis Alonso, afirmó que el equipo de Gobierno entregó a finales de octubre el anteproyecto de presupuestos, el cual considera "pobre, poco ambicioso, irreal y lleno de inversiones repetitivas de años anteriores". Esta valoración pone de manifiesto su desacuerdo con el enfoque del actual gobierno municipal.

Alonso también abordó el proceso de enmiendas al presupuesto, resaltando que solo se aprobaron ocho modificaciones, todas presentadas por el PP. En contraste, el PSOE solo logró que dos de sus 60 propuestas fuesen aceptadas. Este hecho subraya, a su juicio, la falta de interés en un debate sustancial sobre las cuentas públicas.

Las dos enmiendas del PSOE se centraron en aumentar el presupuesto para servicios sociales, incrementando en 100.000 euros las subvenciones a asociaciones (a pesar de que habían solicitado 200.000), y aumentando en 50.000 euros el monto destinado al mantenimiento de parques infantiles de la ciudad.

Desde su perspectiva, el presupuesto refleja una carencia de visión para el desarrollo de Logroño, continuando con prácticas que no se implementan y que resultan obsoletas, llevando a los logroñeses a un estancamiento en lugar de un avance.

Alonso puntualizó que este presupuesto se ha elaborado únicamente para cumplir con la normativa, sin que realmente contribuya a la mejora de la situación de Logroño. Según él, los ingresos de 2026 derivan principalmente de un aumento en la financiación estatal y del ajuste en la tasa de basuras.

Con relación a las contribuciones del Estado, subrayó que Logroño recibirá 66 millones de euros, una cifra sin precedentes que supera en casi 5,5 millones lo asignado en 2025 y en 16 millones lo destinado en 2023, contradictoriamente a las preocupaciones expresadas por el alcalde Conrado Escobar sobre la incertidumbre en los Presupuestos Generales del Estado.

Respecto al 'basurazo', el portavoz señaló que se ha asignado 2,5 millones de euros más en comparación con 2025, lo que debe considerarse dentro del contexto de recaudación, demostrando que esta gestión se prioriza frente a otras reducciones en impuestos que apenas significan 230.000 euros.

Asimismo, Alonso criticó que la fase de enmiendas no se utilizó para abordar gastos corrientes que ya se habían manifestado en el anteproyecto, tales como un incremento del 5% en comunicación y publicidad, un aumento del 14% en atenciones protocolarias, y un incremento del 10% en el presupuesto para Festejos.

Esto, a su juicio, refleja la falta de prioridades adecuadas del gobierno, dado que el capítulo de Personal solo se incrementa en un 1% en 2026 respecto a 2025, lo cual contrasta con el reciente acuerdo alcanzado entre el Ministerio y los sindicatos.

Alonso enfatizó que las inversiones propuestas son repetitivas y no se ejecutan, mencionando proyectos como la urbanización de varias calles y obras específicas que han visto la luz en presupuestos anteriores sin resultados concretos.

Además, reclamó que varios compromisos electorales del alcalde, como la construcción de centros juveniles y un centro deportivo en barrios, han desparecido del presupuesto de 2026, lo que afecta a la confianza de los ciudadanos en sus representantes.

Finalmente, Alonso cuestionó la proyección del alcalde y el concejal Francisco Iglesias, quienes presentaron el presupuesto actual como un avance en su gestión. En su visión, un modelo de gestión efectivo no debería requerir tres años para comenzar a implementar mejoras sustanciales ni permitir un déficit elevado en ingresos por enajenaciones.

En conclusión, Alonso instó a la transparencia y honestidad en la presentación de estos presupuestos, advirtiendo que el proyecto para 2026 es insatisfactorio, carente de ambición y refleja una falta de dirección clara para el futuro de Logroño. Según él, el Partido Popular está llevando a la ciudad a una situación de estancamiento.