El PR+ denuncia la obsolescencia del modelo de Escobar y demanda una solución a la parálisis actual.
LOGROÑO, 8 de enero.
El portavoz del Partido Riojano en Logroño, Rubén Antoñanzas, ha instado al alcalde de la ciudad a poner un alto a la constante improvisación y a la falta de planificación que, a su juicio, están definiendo el rumbo de Logroño.
Antoñanzas ha señalado que la gestión actual está claramente agotada, dejando a la ciudad paralizada y sin un horizonte claro, lo que resulta en una pérdida de competitividad y unas infraestructuras que se deterioran cada vez más.
El representante regionalista ha puesto en tela de juicio las decisiones del Gobierno local, especialmente al mencionar que cerraron el año 2025 remitiendo al Consejo Consultivo de La Rioja la nulidad de once expedientes relacionados con un total de 2,5 millones de euros en deudas municipales debido a la falta de crédito. "Esto es un indicativo de una gestión financiera muy preocupante, y se ha hecho en la época navideña para evitar el escrutinio público", ha recalcado.
Además, ha recordado que ya había señalado este problema durante el Debate del Estado de la Ciudad, donde evidenció que se planeaba financiar este pago vendiendo patrimonio municipal, lo que comprometería el futuro de Logroño, ya que se aprobó un presupuesto con un desfase inicial de 8 millones de euros.
Rubén Antoñanzas ha declarado que el alcalde, Conrado Escobar, optó por sacrificar inversiones en los barrios y obras esenciales para tapar el déficit generado por su mala gestión. Resaltó que este desequilibrio llevó a la aprobación de un Plan de Gestión Municipal que rebajó en 6,7 millones de euros el gasto destinado al mantenimiento de la ciudad y a servicios públicos en solo ocho meses.
Asimismo, el edil ha alertado que las consecuencias de esta gestión deficiente se alargarán en 2026, ya que el nuevo presupuesto presenta un desfase de 1,5 millones de euros y una previsión errónea en el capítulo de personal, algo que necesitará una corrección inmediata y que repercutirá nuevamente en el gasto corriente.
Antoñanzas ha enfatizado que el alcalde sigue gobernando sin un plan claro ni una visión para la ciudad, lo que alimenta la preocupación de que esta falta de impulso frene la actividad económica, la inversión y la creación de empleo en Logroño. A esta situación se une la falta de políticas estratégicas en áreas vitales como vivienda, movilidad, infraestructura y desarrollo tecnológico. Según él, Logroño sigue sin un Plan General, el soterramiento permanece estancado con 1.200 viviendas paradas y no hay una estrategia definida para revitalizar los barrios y el comercio local.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.