• sábado 4 de febrero del 2023

El Ebro: La "barrera sicológica" que divide la localidad de Logroño

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LOGROÑO, 15 Ago.

El río Ebro es, sin duda, entre los elementos mucho más propios no solo de Logroño sino más bien de La Rioja en su integridad. Su paso por nuestra red social es un símbolo que queda reflejado hasta en las mucho más habituales jotas y cantos regionales, y todo riojano se complace de la huella que, a su tránsito, fué dejando en la crónica de esta red social.

Son, nada más y nada menos, 4 los puentes que cruzan el Ebro a su paso por la ciudad más importante, que todo logroñés conoce y que forman símbolos propios para la localidad: el Puente de Piedra, el Puente de Hierro, la Pasarela del Ebro y, el mucho más benjamín de ellos, el Puente de Sagasta.

No obstante; ¿cuántos los atraviesan?. Todos lo admiran, pero, ¿puede ser el Ebro, pese a todo, una "barrera" para la ciudad más importante riojana?.

Así lo definía Andrés Ruiz, directivo de la Casa de las Ciencias de Logroño, quién se ha referido al río Ebro como "una barrera" que, si bien "mucho más sicológica que física" divide Logroño y divide su parte norte, del otro lado del río, de su próximo centro.

Ruiz ha contado a Europa Press de qué manera esta entidad cultural recibe "cerca de 2.500 individuos por semana" de los que ha señalado que "en verano viene mucho más gente de fuera, más que nada turismo nacional y merced al Camino de Santiago".

El fuerte atrayente cultural que se proporciona desde la Casa de las Ciencias con "varias exposiciones y hablas divulgativas por ejemplo", según ha apuntado Ruiz, no basta para despertar y atraer el ámbito logroñés a la región norte de la región.

"Es cierto que el puente es una barrera sicológica un tanto fuerte" -confirmaba Ruiz- "pero hay que eliminar prejuicios, en el final son 300 metros desde el centro de Logroño, unos cinco minutos".

Aún con esto expresaba de qué manera desde la Casa de las Ciencias "nos esmeramos por vencer esa barrera ofertando una extensa variedad de ocupaciones. Creo que la multitud de Logroño sabe que nos encontramos aquí, si andas por la Mayor o por Portales, nos encontramos al costado".

"Los puentes se cruzan simple" concluía repitiendo "hay que vencer esa barrera y, por medio de ocupaciones, nosotros procuramos que la multitud venga y se dé cuenta de que está muy cerca".

"La calle mucho más bonita de Logroño es el río Ebro", expresaba por su lado Elías Villar, vicepresidente de la Asociación de Vecinos NORTE, señalando, a su juicio, que "el inconveniente es que Logroño no posee que viene dentro el río en la localidad" y apuntaba de qué forma la población logroñesa "no vive el río".

Por su parte, Miguel Fombellida, presidente de la Asociación criticaba la "carencia" a nivel de infraestructuras, y sucede que señalaba de qué forma "no hay farmacias, ludotecas, institutos públicos, entidades bancarias o cajeros, tan únicamente una pequeña tienda de vecindario para abastecer a todos y cada uno de los vecinos" algo que, indicó, son "problemas" puesto que "ordena a ir al centro para llevar a cabo cualquier cosa".

La región del otro lado del Ebro cuenta ahora con prácticamente siete mil pobladores "mucho más que la mayor parte de pueblos de La Rioja" si bien "bastante menos que el resto de la región" y sucede que, así como señalaba Villar, "el 90 por ciento de la población de Logroño vive del otro lado del río".

"Hay un estigma en Logroño de que el Ebro es la frontera de la región, y el otro lado del río se siente como algo obscuro", expresó Fombellida con algo de pesar.

Aun de este modo, resaltaba de qué manera "la sensación va mudando y pienso que lo proseguirá realizando" de la misma forma que, con determinada promesa, manifestaba "de a poco se va a ir integrando el río, como ahora va ocurriendo en otras esenciales ciudades de Europa" si bien "aún queda bastante sendero y trabajo".

Entre las primordiales reivindicaciones que impulsan desde este vecindario resalta la de los accesos al mismo. "Se posibilita que la multitud venga a costa de reducir las comodidades de los habitantes", ha señalado el presidente de la asociación.

Además, y citando a la viable peatonalización del Puente de Hierro, "significaría la supresión de entre las 2 vías de ingreso para los automóviles".

Ante esto, Fombedilla piensa que "nos sentiríamos marginados, puesto que supondría que el vecindario pierda conectividad con la localidad" y repite "hay que publicitar el vecindario, pero no en menoscabo de los vecinos".

Por su parte, Ana Gomar Ramírez y su madre, Cori Ramírez, las dos presidentas de la asociación de vecinos del vecindario de San Antonio y la asociación de Jubilados respectivamente, contaban "llevamos viviendo aquí toda la vida" y que, además de esto, "jamás nos hemos amado marchar".

En lo relacionado a la proximidad con el cementerio de Logroño, la presidenta de la Asociación de Jubilados respondía con humor "esos no te darán guerra" y expresaba de qué manera su cercanía al mismo "jamás nos ha molestado".

Su hija se sumaba a sus expresiones y confirmaba que, según considera, "la multitud le tiene mucho más temor al puente que al cementerio".

Si preguntan a madre y también hija por lo destacado del vecindario en el que las dos se han criado y vivido "desde hace tiempo", lo tienen claro, "la calma" a la par que "proseguimos estando a cinco minutos del centro".

Y, en lo relativo a los puntos negativos "no le veo ninguno" respondía Ana Gomar, justo después agregando "sí que el Ayuntamiento nos tiene un tanto dejados" mentando como un ejemplo la entrada del cementerio, sobre la que han propuesto "podrían acomodarla mejor".

Una de las noticias del vecindario son ellos, "la familia Namasté", como los llama su dueña Adela Pasare Marín, quién con infinito cariño tiene relación a este bar, cafetería y lugar de comidas que ha despertado el interés de varios por arrimarse al vecindario y sentarse sobre su original y vigilada terraza.

"Creé Namasté así como lo deseaba, inventando cada esquina del local, cada plato y cada desayuno" -explicaba su dueña a Europa Press- "asimismo sabía que, si no hacía una diferencia en Namasté, no lograría atraer público de fuera del vecindario".

No fue labor simple, y sucede que Adela aún se conmueve recordando de qué manera "tuve temor, bastante, y pasé muchas noches sin reposar" puesto que en sus comienzos, la dueña de Namasté narraba "me daba temor contratar personal sencillamente por el hecho de que no sabía de qué manera iba a marchar y si podría abonar a un usado".

Pero más allá de ello, puede decir con orgullo de qué forma "en este momento nos visitan muchas personas, aun de toda La Rioja" narrando ciertas "anécdotas jocosas" que su profesión le dió como, por servirnos de un ejemplo, la de "traerme un justificante del autobús por el hecho de que llegaba fuera del horario de desayunos".

Emocionada, la dueña de Namasté contaba de qué forma este vecindario "me aceptó enseguida" y fue merced a ellos "a las familias jóvenes a los que conocí y a sus hijos a los que vi medrar" que Adela decidió poner ese impresionante nombre a su local "mi alma agradece tu alma" es el concepto de la palabra 'Namasté' y fue como agradecimiento a todos y cada uno de los clientes del servicio del vecindario por el hecho de que merced a ellos pude sacarlo adelante".

Es por todo ello que una sonriente Adela expresó de qué forma se siente "feliz" y, en lo que se refiere al vecindario, cuenta "voy a estar eternamente agradecida por la acogida que Namasté tuvo en el vecindario" y ha amado animar a la población logroñesa "a que se atreva a atravesar el puente y gozar de la calma del Campillo".

Y es por todo ello que, si algo dejaron claro todos ellos es de qué forma, del otro lado del Ebro, asimismo hay mucho más Logroño, con unos vecinos enamorados de la región, sin intención alguna de dejarla atrás, y que miran con ilusión hacia un futuro en el que Logroño y el Ebro logren, al final, ir de la mano.

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