El centro de Logroño se llena de palmas y ramos en apoyo a La Borriquita durante su ansiada bendición.
LOGROÑO, 29 de marzo.
Este Domingo de Ramos, los ciudadanos de Logroño han salido nuevamente a las calles para dar inicio a la Semana Santa con la tradicional procesión de La Borriquita. Esta celebración, una de las más esperadas y queridas por la comunidad, recibió a los participantes con el alegre agitar de palmas y ramos, principalmente por parte de los más pequeños, quienes han dado la bienvenida a un evento que cuenta con el reconocimiento de Interés Turístico Nacional.
A pesar de la brisa fresca que ha acompañado la mañana, el sol brilló lo suficiente para que los fieles comenzaran a congregarse desde temprano en la plaza del Mercado, justo frente a la Concatedral de La Redonda.
Alrededor de las 10:00 horas, asistieron a la misa el presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, y el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, junto a otras autoridades. La ceremonia fue presidida por el obispo Santos Montoya, quien se encargó de bendecir las palmas y ramos que los asistentes llevaban consigo.
La tensión y la emoción eran palpables entre los cofrades, pero el verdadero sentido de alegría lo aportaron los niños, quienes adornaban sus palmas y ramas de olivo con golosinas y palomitas. Con impaciencia, esperaron la bendición del obispo para luego disfrutar de la cercanía del paso de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén.
Pasadas las 11:30 horas, tras la bendición, el paso de La Borriquita salió del templo, marchando en compañía de autoridades y una gran representación de cofrades y familias, comenzando así su recorrido por las calles de Logroño, incluyendo la calle Portales, Plaza de Amós Salvador, San Bartolomé, y otros puntos emblemáticos de la ciudad.
El ambiente litúrgico se hizo presente a través de los sonidos de las marchas y toques tradicionales de la Semana Santa, envolviendo a Logroño en una atmósfera de solemnidad y devoción.
Así arranca una semana de actividades que inundarán la ciudad hasta el Domingo de Resurrección. Durante estos días, tanto lugareños como visitantes podrán disfrutar de momentos de profundo significado espiritual, como el Santo Rosario del Dolor, programado para el Martes Santo a las 20:00 horas desde la plaza de San Bartolomé.
El Miércoles Santo está reservado para el acto solemne de limpieza y veneración del Cristo Yacente del Santo Sepulcro, que se llevará a cabo a las 12:00 horas en la Concatedral de La Redonda. Esa misma noche, las calles quedarán en silencio para acoger la Procesión del Encuentro entre el Nazareno y la Soledad a las 22:00 horas.
El Viernes Santo culminará esta serie de conmemoraciones con la majestuosa Magna Procesión del Santo Entierro, que iniciará a las 19:30 horas desde la Plaza del Mercado, organizada por la diligente Hermandad de Cofradías de la Pasión de Logroño.
La Diócesis ha informado que los horarios y recorridos podrían verse alterados debido a las condiciones meteorológicas, instando a los fieles a mantenerse informados a través de las redes sociales y la página web de la Hermandad de Cofradías.
Las autoridades locales han hecho una invitación abierta a todos los riojanos y a los peregrinos para que se unan a estas celebraciones, permitiendo que la belleza del arte sacro y el silencio de la oración les guíen hacia la alegría del Aleluya pascual.
El paso que ha desfilado este Domingo de Ramos durante la primera procesión de la Semana Santa simboliza el momento en que Jesús entra triunfalmente en Jerusalén, montado en una burra, recibiendo las ovaciones del pueblo que lo recibe con palmas.
Este paso, que se compone de cuatro figuras, incluye la imagen de Jesús sobre la borriquita, un niño observador, una joven que extiende un manto ante él, y una mujer con un niño en brazos que lo aclama con una palma en su mano.
Según la información disponible en la web de la Hermandad de Cofradías de la Pasión de Logroño, este paso es el insignia de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén. Fue adquirido en 1947 en los talleres del Arte Cristiano de Olot, con la figura de Cristo y la burra creada por Jaime Martrus y Rieira, mientras que Joaquín Clarés realizó el resto de los personajes.
Este paso hizo su aparición en la Procesión de Ramos por primera vez en 1948, con el objetivo de acercar a Jesús a todos los niños de las Cofradías y colegios, contando en aquel entonces con muchos escolares acompañados por sus profesores.
La Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén llevó el paso por primera vez durante la Semana Santa de 1975. Desde entonces, se han realizado varias adaptaciones, pasando de andas sobre ruedas a unas nuevas que permiten ser portadas por hasta treinta cofrades. En 2002, se añadieron cuatro elegantes faroles de plata al paso, junto con potencias de oro para la figura del Señor.
Al año siguiente, se incorporaron catorce cartelas de plata en los laterales del paso, así renovando su apariencia después de la restauración realizada por José Luis Martínez Benito.