Crónica La Rioja.

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El Ayuntamiento lanza campaña inédita para eliminar chicles en lugares clave de Logroño.

El Ayuntamiento lanza campaña inédita para eliminar chicles en lugares clave de Logroño.

La reciente iniciativa del Ayuntamiento de Logroño para abordar el problema de los chicles en las calles de la ciudad ha generado un notable interés. Esta campaña pretende mantener la limpieza y el bienestar de los espacios públicos, un aspecto vital para la imagen y la calidad de vida en la urbe.

Desde el 14 de febrero, un equipo de limpieza debidamente preparado y equipado se ha puesto a trabajar en las áreas más afectadas por estos residuos pegajosos. Las zonas elegidas incluyen principalmente alrededores de tiendas de golosinas, instituciones educativas y lugares con alta afluencia de gente.

El concejal de Medio Ambiente, Jesús López, explicó en una conferencia que esta campaña tiene como objetivo principal mejorar la limpieza general de las calles de Logroño. “La limpieza intensiva de chicles en la vía pública es una medida necesaria para que nuestros ciudadanos disfruten de un entorno más limpio”, señaló con determinación.

La operación comenzó en la Gran Vía y se expandirá progresivamente a otras áreas, enfocándose en aquellas más golpeadas por la presencia de chicles. “La intención es ofrecer una respuesta rápida y eficaz en puntos clave de la ciudad”, añadió López.

Para enfrentar este desafío, el Ayuntamiento ha incorporado nuevos recursos tanto manuales como mecánicos que permiten atacar la situación de manera más efectiva, dado que eliminar chicles con métodos tradicionales no resulta efectivo.

Entre las tecnologías implementadas se destaca un equipo que utiliza vapor de agua calentada con GLP. Este método, además de ser más silencioso, minimiza la posibilidad de salpicaduras y, por lo tanto, es más apropiado para entornos públicos.

El concejal también mencionó la inclusión de técnicas manuales y mecánicas que optimizan la labor de limpieza habitual. Un camión especializado equipado con calderas para generar vapor se ha sumado a los esfuerzos, junto con una pistola de vapor a presión.

Sin embargo, en áreas donde el ruido no es un inconveniente, se han comenzado a emplear lanzaderas de agua a presión, dadas sus ventajas en términos de rapidez, aunque pueden resultar molestos por el sonido que generan.

Lo que hace que el problema de los chicles sea particularmente persistente es su increíble resistencia. Un chicle puede permanecer en el pavimento durante aproximadamente cinco años hasta degradarse, lo que conlleva una creciente acumulación en las calles de la ciudad.

“La dificultad radica en que no se puede atender a cada chicle individualmente, ya que esto sería excesivamente costoso”, destacó el concejal en relación al enfoque adoptado por el Ayuntamiento. “Por eso intervenimos en las zonas más perjudicadas”.

Los informes del Consistorio indican que la eliminación de un solo chicle cuesta alrededor de 0,40 euros. Esto implica que manejar una área determinada puede ascender a un gasto diario de aproximadamente 1.500 euros, incluyendo la labor de un operario y su equipamiento especializado.

Concluyendo su exposición, Jesús López hizo un llamado a la ciudadanía sobre la importancia de adoptar hábitos de limpieza y cuidado del entorno. “Es fundamental que trabajemos juntos en mantener nuestras calles en óptimas condiciones”, enfatizó, dejando clara la necesidad de concienciación colectiva en este esfuerzo.