LOGROÑO, 2 de diciembre. Recientes acontecimiento en La Rioja han llevado a la Guardia Civil a actuar enérgicamente tras la denuncia de un individuo de 36 años, de nacionalidad española y residente en la región, acusado de incurrir en una infracción muy grave según la Ley Orgánica 4/2015, que protege la seguridad ciudadana.
Este caso se basa en lo estipulado en el artículo 35.4 de la citada ley, el cual establece como infracción muy grave el acto de dirigir haces de luz hacia pilotos o conductores mediante cualquier dispositivo, ya que esto puede deslumbrar o distraer su atención, aumentando el riesgo de accidentes en la vía o en el aire.
El denunciado se enfrenta a la posibilidad de recibir una multa que podría oscilar entre los 30.001 y 600.000 euros, una cifra significativa que refleja la gravedad de su infracción.
La intervención de las fuerzas del orden tuvo lugar tras recibir una alerta en la Central Operativa de Servicios (062), donde se reportó que desde la localidad de Agoncillo se estaban proyectando rayos de luz verde hacia el cielo, así como hacia aviones y un grupo de menores.
Según informes, este comportamiento se había repetido durante varias semanas, generando preocupación entre las autoridades, especialmente por parte de la torre de control del aeropuerto de Logroño-Agoncillo, que informaron sobre la proyección de luces verdes que afectaban a aeronaves en las proximidades de Arrúbal.
Inmediatamente, unidades de Seguridad Ciudadana se trasladaron al lugar de los hechos, donde varios niños señalaron a los agentes el origen de los haces de luz. Al llegar al sitio señalado, los guardias civiles se encontraron con un hombre que salía de uno de los caminos cercanos y decidieron identificarlo.
Durante la entrevista, el sujeto mostró signos de nerviosismo y dudó en admitir el uso de un puntero láser. Sin embargo, su actitud sospechosa llevó a los agentes a registrar sus pertenencias, descubriendo un puntero láser modificado con una batería externa que potenciaba el haz de luz en uno de sus bolsillos.
Finalmente, el hombre confesó que había apuntado con el láser tanto a aeronaves como a diversas personas. Como resultado, las autoridades incautaron el dispositivo y procedieron a formalizar la denuncia correspondiente por su infracción grave a la Ley Orgánica 4/2015.
La Guardia Civil advierte sobre la gravedad de apuntar punteros láser hacia aviones, vehículos o personas. Estas acciones representan un riesgo real, especialmente en momentos críticos como el despegue o el aterrizaje de un avión, donde deslumbrar a un piloto o conductor, aunque sea brevemente, podría tener consecuencias letales.
Aparte de ser considerada una infracción administrativa muy seria, si se comprueba que dicha acción pone en peligro la seguridad aérea o amenaza la vida de otros, podría dar lugar a consecuencias penales, lo que podría llevar al culpable a enfrentar penas de prisión.
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