Cierre preventivo en Centro de Salud Mental de Albelda por caída de techo
El desprendimiento parcial del techo en una sala del Centro de Salud Mental de Albelda ha ocurrido debido a una acumulación de humedad provocada por fallos en el sistema de climatización. El incidente se produjo mientras un paciente descansaba en la habitación afectada.
El Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE) denuncia que la falta de mantenimiento de los sistemas de aire acondicionado ha sido la causa principal de este suceso. Las semanas previas, el sindicato había alertado sobre las condiciones inadecuadas en el centro, especialmente en relación a las altas temperaturas que han alcanzado los 35 grados en el interior.
Este accidente evidencia la deficiente gestión del mantenimiento por parte de la Dirección Gerencia del centro, que ha retrasado acciones correctivas pese a informes favorables y recomendaciones de Riesgos Laborales. La situación no solo pone en riesgo a los pacientes, sino también al personal sanitario, ante unas condiciones laborales que incumplen la normativa vigente en seguridad y salud laboral.
El contexto político en La Rioja, con cambios en la administración de salud y recortes presupuestarios en el sector sanitario, puede estar influyendo en la falta de inversión y atención en infraestructuras esenciales. La gestión hospitalaria ha sido objeto de críticas recientes por priorizar aspectos económicos frente a la calidad asistencial.
Desde SAE insisten en la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los usuarios y profesionales del centro. La persistente negligencia podría acarrear consecuencias mayores si no se actúa con prontitud en la reparación y mantenimiento de los sistemas de climatización, especialmente en un centro de salud mental donde la vulnerabilidad de los pacientes requiere condiciones óptimas.
Este incidente pone sobre la mesa la importancia de una gestión efectiva en la sanidad pública, que asegure infraestructuras seguras y adaptadas a las necesidades actuales. La respuesta política futura deberá incluir inversiones en mantenimiento y control, para evitar que situaciones similares se repitan y comprometan la calidad del servicio sanitario en La Rioja.