CCOO denuncia incumplimiento de normativa térmica en aulas riojanas ante Inspección de Trabajo
El sindicato CCOO ha presentado una denuncia formal ante la Inspección de Trabajo en La Rioja, alertando sobre las elevadas temperaturas en los centros educativos, que incumplen la normativa de seguridad. La queja se fundamenta en el Real Decreto 486/1997, que establece que la temperatura en espacios de trabajo sedentarios, como las aulas, debe oscilar entre 17 y 27 ºC. La denuncia apunta a que las condiciones actuales afectan la salud de docentes, alumnado y personal de apoyo.
Este problema ha sido agravado por el cambio climático, que ha provocado olas de calor más frecuentes y extremas en la región. La Administración riojana ha sido criticada por su gestión en la implementación de medidas preventivas y adaptativas en los centros. La falta de recursos y planificación ha llevado a que las altas temperaturas se perciban como una problemática estructural, no solo puntual.
La implicación de esta situación va más allá del malestar; puede afectar el rendimiento académico y la salud física de quienes trabajan y aprenden en estos espacios. El sindicato reclama acciones inmediatas, incluyendo la ejecución de un plan regional de adaptación bioclimática y una inversión en infraestructuras. La prioridad debe ser garantizar entornos seguros en periodos de altas temperaturas, especialmente en los meses críticos de junio y septiembre.
Desde el punto de vista político, la problemática se inscribe en la agenda de cambio climático y en la necesidad de políticas públicas que afronten sus efectos en ámbitos esenciales como la educación. La gestión de recursos y la planificación a largo plazo son claves para evitar que la situación se convierta en una crisis sanitaria y pedagógica. La denuncia de CCOO busca presionar a las autoridades a cumplir con su responsabilidad en protección laboral y educativa.
De cara al futuro, la administración regional enfrenta una creciente demanda social y política para adoptar medidas efectivas. La inversión en climatización, aislamiento térmico y mejora de los espacios educativos debe ser prioritaria. La adaptación de los centros no solo responde a una obligación legal, sino a una necesidad urgente ante la evidencia de que el cambio climático impacta directamente en la calidad de la educación pública en La Rioja.