• sábado 4 de febrero del 2023

Buscar la estabilidad entre los regalos "capricho" y lo "preciso", el trabajo de los Reyes Magos para adivinar el día 6

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Pocas datas hay que los pequeños -y no tan pequeños- aguardan con mayor ilusión que el próximo 6 de enero. Un día de nervios, ilusión, magia y promesa en donde lo esencial es, según la maestra de UNIR, María Campo, que los Reyes Magos sepan buscar "un equilibrio" entre "los antojos" y "las cosas primordiales".

Como ha reconocido a Europa Press, lo destacado para adivinar ese día es "meditar bien en la persona que va a recibir el obsequio, entender sus deseos, intereses y, más que nada, llevarlo a cabo con cariño". Algo que, como indicó, los Reyes Magos "saben llevar a cabo realmente bien".

Aunque más allá de que es verdad que "llegamos a un punto en el que todos contamos de todo y es realmente difícil adivinar", el consejo que la maestra del máster de Orientación Familiar de UNIR da a los magos de Oriente es "no obsequiar por obsequiar" sino más bien "pensarlo bien antes, con tiempo y no frustrarse si no alcanzan un obsequio preciso".

Además, dijo, "no en todos los casos hay que proceder a lo material o como mucho costoso, es obvio que hace mucha ilusión pero hay que promover otro género de regalos, algo manual, simbólico, casero... siempre y cuando se realice con corazón va a ser una aceptable opción".

Ante ello, la maestra de UNIR recomienda asimismo a los mucho más pequeños que, en el momento de redactar la carta a los Reyes Magos, "es bueno explicarles que tienen que ofrecer ideas y no reclamar. Hay que enseñarles a no estimar recibir 'el' juguete preciso si no 'un' juguete. A ocasiones, los Reyes se vuelven locos intentando encontrar artículos que están agotados o que es realmente difícil de conseguir, y los pequeños tienen que comprender que hacen lo que tienen la posibilidad de pero en algún momento es realmente difícil hallar un preciso juguete".

"Es bien difícil pues en este momento nos encontramos familiarizados a proporcionarles todo cuanto desean pero es positivo que los pequeños comiencen a comprender que no en todos los casos es viable". Lo esencial -indicó- "es educar a los pequeños a agradecer".

"Si aún con todo el ahínco que efectúan los Reyes, el niño no consigue lo que desea debe agradecerlo igual. A ocasiones es cuestión de esperanzas, los pequeños aguardan bastante e inclusive no tienen idea lo que desean y la propaganda no asistencia pues, por servirnos de un ejemplo, algo que vieron por la tele y llega a casa y se decepcionan por el hecho de que es pequeño, o por el hecho de que no les agrada... hay que enseñarles a ser realistas, agradecer y que no sean tan rigurosos".

Para la enseñante de UNIR es esencial que tanto los Reyes Magos como los pequeños sepan que hay tres géneros de regalos que son los idóneas para estos días. "Un juguete particular que les realice ilusión, otro obsequio mucho más emotivo o mucho más particular y con una carga sensible -como puede ser un marco con una fotografía bonita o una carta- y al final algo preciso".

En este punto, recuerda, "en el momento en que éramos pequeños si precisabas un jersey, por poner un ejemplo, los Reyes Magos te lo traían pero en este momento semeja que, como disponemos de todo, no se tienen la posibilidad de llevar a cabo ese género de regalos en Navidad pero no hay solo que obsequiar antojos".

La especialista de UNIR reconoce asimismo que "no sabe" cuál es el número especial de regalos para ese día por el hecho de que, como dijo, "es dependiente de muchas cosas como puede ser del género de obsequio pero lo que sí es es cierto que no es requisito tener varios packs y en distintas viviendas".

Así, se expresa, "no deben tener tantas cosas por el hecho de que no es para nada educativo y eso no les va a crear una personalidad ni mucho más fuerte ni mucho más feliz, todo lo opuesto, pensarán que tienen la posibilidad de poseerlo todo siempre y en todo momento y eso tampoco es bueno".

En otro orden de temas, la asimismo diplomada en Pedagogía se ha referido a la necesidad de buscar asimismo un equilibrio entre los juegos tecnológicos y los habituales. "Está claro que no puede ser todo blanco o negro, es imposible dejar de lado las novedosas tecnologías por el hecho de que tienen varios valores positivos pero tampoco se puede condensar todo en ellas".

Los juegos tecnológicos son "buenos" pero en ocasiones "no dejan jugar tanto en familia y los pequeños se aíslan o se vuelven menos creativos, menos sociales... con los habituales se impulsa mucho más y se aprende... hay que hallar equilibrar los dos, ni que los pequeños estén de espaldas a las novedosas tecnologías ni lo opuesto".

Finalmente, y si el día de Reyes los pequeños no reciben lo que aguardan, la especialista de UNIR lo sabe: "No se debe montar un drama". Si pasa eso, señala, "es pues el niño verdaderamente no valora las cosas y no agradece. Está probando que le sobra. Hay que trabajar esa decepción".

"Si de pronto está habituado a lograrlo todo, hay que ofrecerle una vuelta a la situación y enseñarle que en ocasiones es imposible. La forma de asistirle no es ni enojarse con él, ni dejarle de lado... pero tampoco que esa situación se lleve el centro de atención. Así -concluye- "nos nos encontramos implicando con ellos a fin de que ese niño sepa apreciar la situación, si nos volcamos en su frustración eso es retroalimentar la situación y no estimula a absolutamente nadie".

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